jueves, 8 de enero de 2026

126 - Ceuta, Melilla y Canarias, lo tenéis jodido


 


El tablero de Groenlandia: ¿Por qué España tiene todas las de perder?

El mundo se asoma a un nuevo lío monumental de la mano de Trump y sus ambiciones geopolíticas. Pero, más allá de la extravagancia, lo que resulta verdaderamente peliagudo para España es la posición que nuestro Gobierno deberá adoptar ante el intento de compra, invasión o "negociación" de Groenlandia.

Ya lo adelanté en otros posts, pero hoy quiero entrar en detalles: tome la postura que tome, España está en una situación crítica. El futuro de Ceuta, Melilla y Canarias pende de un hilo, y parece que su entrega a Marruecos es solo cuestión de tiempo.

Aquí os presento los dos escenarios posibles:

Hipótesis 1: El alineamiento con Europa (España "se pone flamenca")

Imaginemos que España decide ejercer de aliado ejemplar de Dinamarca. Si EE. UU. presiona sobre Groenlandia, nuestro país se posiciona enviando información de inteligencia, material e incluso tropas a esa isla helada.

¿La consecuencia? Al "hombre naranja" no le temblará el pulso. Tardará segundos en reconocer la soberanía marroquí sobre nuestras plazas africanas, tal como ya hizo con el Sáhara. Y el golpe definitivo sería el reconocimiento de Cataluña como nación. No hay mejor forma de desmontar un país que jugar con sus fronteras como si fueran piezas de Lego; ya vimos cómo funcionó esa estrategia en Yugoslavia con el beneplácito alemán.

Hipótesis 2: La sumisión diplomática (El miedo al "papá americano")

La otra opción es que al Gobierno le entre la "cagalera" y opte por una condena suave para no molestar a Washington. En este caso, solo estaríamos retrasando lo inevitable. El destino de nuestras ciudades en África parece decidido de antemano.

No hay que olvidar el papel de la organización criminal de  la OTAN:

  • En el tratado original que España firmó con esta organización, Ceuta y Melilla quedaron fuera de la protección automática.

  • Aunque hoy existan interpretaciones rebuscadas, la realidad es que, si esos territorios son atacados, la OTAN no lo considerará una agresión al territorio común.

  • Resultado: No vendrán a defendernos. (Gracias, señor "X" González).


Conclusión: Rusia, la pieza que falta

Estamos en un callejón sin salida. Ya hemos visto la "eficacia" de nuestra diplomacia con la entrega del Sáhara a Marruecos. Por eso, vuelvo a insistir: para defender a Europa de la amenaza e inestabilidad norteamericana, solo nos queda Rusia.

No le deis más vueltas: en este tablero de ajedrez donde nos quieren sacrificar, Rusia no es el problema. Rusia es la solución.

lunes, 5 de enero de 2026

125 - ¿Alguien sabe donde esta VOX?

 



Lo de Venezuela ha terminado por descolocar a Vox, ese partido que compite directamente con el PP en el podio de la corrupción política en España. Resulta cómico, si no fuera por la gravedad del asunto, ver cómo su líder ha pasado de la euforia intervencionista al más absoluto mutismo.

Tras jalear una invasión militar en el país caribeño y proponer como salvadores a Edmundo González —el llamado «matacuras», vinculado supuestamente a los escuadrones que asesinaron al hoy santo Óscar Arnulfo Romero y a nueve religiosos en El Salvador— y a María Corina Machado (otra pájara), el partido ultra se ha quedado fuera de juego.

Primero, su "guía espiritual" Trump, gran timonel ultraliberal les ha enmendado la plana: resulta que estos candidatos no sirven y el pueblo no los quiere. Para rematar el cuadro, su aliada europea Marine Le Pen se ha posicionado frontalmente en contra de cualquier bota "yanki" pisando suelo venezolano.

¿Y qué hace Vox ante este naufragio posicional? Lo que mejor se le da: desaparecer del foco mediático. Estos "patriotas" de pacotilla demuestran una vez más que su firmeza dura lo que tarda en cambiar el viento. No tienen columna vertebral política. Ya lo vimos con el esperpento de las balizas V16: pasaron de defenderlas a muerte a sumarse al berrido de cuatro descerebrados en redes sociales en cuanto el tema se puso feo. Cambian de chaqueta con una facilidad pasmosa; ¡como para fiarles la defensa de España!

Ahora la pregunta es quién será el "sacrificado" que salga a defender este nuevo volantazo. Todas las apuestas apuntan a Jorge Buxadé. Al fin y al cabo, parece que el eurodiputado trae de serie esa resiliencia de quien ya estaba acostumbrado a recibir collejas desde el instituto. Veremos cómo intenta vender este nuevo guion sin que se le salte la risa (o la vergüenza).

124 - Próxima estación, Groenlandia


 

 

Ya es oficial: el radar de los norteamericanos apunta a Groenlandia. Y no es para menos, porque la isla es una auténtica "perita en dulce". No solo funciona como un portaaviones natural e inamovible desde el que vigilar a Europa, Rusia y China, sino que es el balcón perfecto para controlar los submarinos rusos en labores estratégicas de inteligencia que merodean las costas del "imperio del mal".

El botín: Recursos y soberanía Pero el verdadero pastel no es solo militar; es mineral. Groenlandia es un tesoro de tierras raras, petróleo y gas. ¿El problema? Que ahora mismo es China quien tiene la sartén por el mango en el control de esos recursos. Así que, preparen las palomitas: en este tablero de ajedrez, la "liberación" de la isla frente a la "opresión" danesa está a la vuelta de la esquina.

Y es aquí es donde la situación se pone interesante (o catastrófica). Una intervención estadounidense dejaría a la OTAN y a la Unión Europea en un "marrón" histórico: están obligados por tratado a defender la integridad territorial de Dinamarca... incluso contra los propios Estados Unidos. Ver las piruetas dialécticas de Bruselas y los países miembros de la Unión, para justificar el abandono de un socio europeo será digno de estudio. Si esto sucede será en principio del fin de la Europa de los mercaderes. 

En resumen: estamos en una Guerra Fría 2.0. No hay misiles directos, pero sí una guerra económica total contra China. Y en ese "quilombo", Groenlandia es la pieza que lo decide casi todo.

sábado, 3 de enero de 2026

123 - Carrero Blanco llevaba razón (muy a pesar mío)


 

 


Lo sé. Por decir lo que voy a decir, voy a arder en los infiernos de la revolución bolchevique rodeado de olor a azufre. Pero aquí va: Carrero Blanco —más franquista que Franco— llevaba razón.

Carrero tenía una obsesión clara: el arma atómica. No era un capricho bélico, sino la única vía para garantizar que España fuera realmente independiente. Para quienes se han educado bajo el bilingüismo de la concertada madrileña y quizá se saltaron esta página, se lo resumo: a Carrero no le dieron la oportunidad de ser "extraído" y tener un juicio "justo", como dicen eufemísticamente de Maduro. A él lo eliminaron directamente.

En aquel magnicidio colaboraron dos organizaciones que, a efectos prácticos, actuaron como bandas criminales coordinadas:  CIA y ETA. Cada uno tenía sus motivos. Unos querían eliminar a un preboste del régimen como trofeo; los otros, pilotar la Transición española a imagen y semejanza del Imperio, asegurándose de paso que este país jamás tuviera la bomba atómica, como así ha sido. 

Esta reflexión no es gratuita. Hoy vemos cómo Trump interviene en Venezuela y amenaza a medio continente —Cuba, Panamá, Colombia, México— e incluso lanza dardos a la Unión Europea. ¿Qué tienen en común estas naciones? Ninguna tiene capacidad nuclear.

Y esto me lleva a una conclusión incómoda. A pesar de que estoy radicalmente en contra de la energía nuclear, la geopolítica es pragmática: lo único que garantiza protección frente al acoso norteamericano es la disuasión nuclear. Sin ella, solo eres un tablero de juegos para Washington.

Si nos ponemos bravos —con "más cojones que el caballo de Espartero"—, habría que plantearse buscar un acuerdo como no, bajo el paraguas militar de Rusia. Eso sí, mandando antes a hacer gárgaras a las bases yanquis que ocupan nuestro suelo, y especialmente ahora, momento muy delicado,  cuando nuestro "aliado" construye superbases en Marruecos, un vecino que —bajo el ala de Estados Unidos— no tardará en reclamar otra vez la anexión de Ceuta, Melilla y las Canarias, y ahora con esta protección si van en serio. 

 

122 - USA arrasa Venezuela


 



Lo que inicialmente percibimos como el horror en Gaza —un genocidio incuestionable— ha resultado ser el campo de pruebas para un protocolo de intervención diseñado para ejecutarse ahora en Venezuela. El guion se repite. Estados Unidos, principal motor del mercado global del narcotráfico, agrede de nuevo a una nación soberana bajo el manido pretexto del "narcoestado", emulando la estrategia utilizada contra la Panamá de Noriega. Esta narrativa es el comodín perfecto para intervenir en cualquier territorio cuyas riquezas naturales resulten ambicionables.

Ante la inevitable comparación con la invasión de Ucrania, la distinción es fundamental: mientras que el conflicto ucraniano responde a un complejo desafío estratégico y fronterizo a Rusia, Venezuela no representaba amenaza alguna para la seguridad nacional de EE. UU. El móvil es, inequívocamente, el petróleo. Esa es la razón por la cual Cuba, pese a su histórico espíritu combativo, no ha sufrido una invasión similar: carece de los recursos que despiertan la codicia extractivista del imperio.

Ahora la ofensiva se desplaza al terreno de la batalla cultural y lingüística. Ya escuchamos en altavoces mediáticos como la COPE a figuras como al  memo de Carlos Herrera intentar camuflar una operación bélica bajo el eufemismo de "intervención policial", calificando de "detención" lo que, en términos de derecho internacional, constituye un secuestro. Debemos permanecer alerta frente a los relatos manufacturados por think tanks como el Real Instituto Elcano; laboratorios de pensamiento que diseñan la posverdad a la par que se ejecutan los despliegues militares. Si permitimos que se apropien del relato, habremos perdido la batalla decisiva.

jueves, 1 de enero de 2026

121 - Otra de perros




No sé qué imán llevo instalado últimamente, pero parece que atraigo a todos los perros del barrio y, lo que es peor, a sus dueños. El guion siempre es el mismo: el perro viene hacia mí, yo le pido amablemente al dueño que mantenga las distancias, y de repente el ambiente se pone más tenso que en un duelo de western.

Me pasó hace unos días. Iba yo tan tranquilo, con el cuerpo todavía vibrando tras mi sesión de ejercicio, cuando dos perros con cara de no haber roto un plato en su vida decidieron que yo era su nuevo mejor amigo. Con toda la educación del mundo, le dije al dueño —que venía con su pareja y un tercer perro debidamente agarrado— que, por favor, no se acercaran. El hombre llamó a sus fieras y me soltó un "buenas tardes" de compromiso. Pero yo, fiel a mis principios y por mis santos cojones, decidí que no me apetecía devolverle el saludo. Porque sí, porque soy libre de no ser simpático, y más en la Comunidad de Madrid donde la libertad mana por las juntas de los ladrillos de los edificios.

Aquello fue como echar gasolina a una barbacoa. El hombre pasó de "vecino de algún bloque de por ahí ejemplar" a "gladiador de barrio" en cero coma. Empezó el recital: que si era un maleducado, yo le dije que  él lo era más... hasta que llegamos al clímax poético del "hijo de puta, que te parto la cara". Yo, que no me quedo atrás en el arte del debate intelectual, le llamé "payaso" y marcamos el inicio del baile: él vino a por mí, yo fui a por él, pero nos quedamos a medio camino, como en un amago de pelea de instituto.

La descripción  del personaje no tiene desperdicio (en cuanto lo vi, supe que el drama estaba servido).Era el típico ejemplar de "Bajito Acomplejado": bajito de estatura pero ancho de gimnasio, porque hay una ley física no escrita que obliga a los bajitos acomplejados a mazarse hasta que no pueden bajar los brazos. Remataba el outfit con una cazadora bomber y, ¡cómo no!, la bandera de España en el brazo. Ya sabes, de esos que llevan banderas que sugieren que no solo levantan el brazo para pedir un taxi un sábado noche.

Con ese perfil, el "show" venía incluido en el precio. Lo más curioso es que su pareja no abrió la boca. Supongo que la pobre sabe que, si le lleva la contraria, el "patriota" le monta el desfile militar en casa, porque esta gente es así de previsible.

Como reflexión final: estaban mucho más civilizados los perros que el dueño. Quizás la normativa de bienestar animal debería empezar a considerar el bozal obligatorio... pero para ciertos ejemplares de dos patas.

lunes, 29 de diciembre de 2025

120 - El interrogatorio insufrible al que me somete Burger King cada vez que voy a por la cena




 El otro día os confesaba que para el fútbol soy un cero a la izquierda, pero para el espionaje soy directamente un peligro público. Si el destino me hubiera dado a elegir, me habría encantado ser un agente del glorioso KGB, formando parte de alguno de  sus directorios más oscuros; o mejor aún, formar parte de la Stasi, el servicio secreto de la RDA más eficiente de la historia. Pero seamos realistas: mi utilidad operativa es negativa. Si me hubieran mandado  a Berlín Occidental a pasar un microfilm, acabo confesando hasta el nombre de mi primera mascota antes de cruzar el primer semáforo.

Y de esta cruda realidad me doy cuenta cada vez que cometo el error de ir al AutoKin a por la cena.

Todo empieza con una voz enlatada que me asalta desde el poste de comunicación para hacer los pedidos: «¿Es usted miembro de My Burger King?». Yo mantengo un silencio sepulcral, primero porque no tengo ni pajolera idea de qué me está hablando, y segundo porque el nivel de tensión en el coche ya es digno de un interrogatorio en Langley (salchichería de la CIA, es decir, donde pican carne enemiga, en Virginia, EEUU).

Entonces llega el momento de la verdad: —¿Cuál es su pedido?

Ahí arranca mi «gota fría» particular. Y no hablo de la meteorológica del Levante, sino de los chorretones de sudor que me bajan por la frente. Tengo que pronunciar nombres en inglés, un idioma que parece diseñado por el mismísimo Lucifer para humillarme. Mi dominio del anglosajón es tan nefasto,  hablo de becerro-españolo de milagro, pero saco fuerzas de flaqueza y balbuceo: —Pues... un menú Woper.

—¿Con qué bebida? —me espeta ella con una voz de Mata Hari, de esas que lo mismo te acunan a un bebé que te clavan un puñal en los riñones. —Agua —suelto yo, cortante, intentando camuflar mi timidez tras un halo de misterio que no se cree nadie. —¿Patatas Supreme o normales? ¡Joder, qué estrés me está metiendo la moza! —Supreme. —¿Algo más? —Sí, dos de chilichis. —¿De 6, de 8 o de 12 unidades?

«Joooder», pienso yo, «¿esto es una cena o un examen de cálculo de estructuras?». —De 8 —respondo al azar, sintiendo cómo la presión arterial me nubla la vista. —¿Algo más? «¡Sí, sí y mil veces sí! ¡Coño! Espérate un segundo, que no me llega el oxígeno al cerebro con este interrogatorio de tercer grado». —Dos de aros de cebolla. —¿De 6, de 8 o de 12?

Esto es un agujero negro. Un bucle infinito. Sé que de aquí no salgo vivo. —De 9 —suelto por pura desesperación envuelto en un manojo de nervios que no de espárragos. —De 9 no hay —me suelta la dulce vocecilla, con un tonito que claramente grita: «Pero ¿quién es este infraser y por qué no lo han encerrado ya?». —Pues de 8... —le confirmo, hecho un guiñapo humano y con el pulso a doscientas pulsaciones. —Pase por la segunda ventanilla, por favor —concluye ella, recuperando su gélida voz de GPS.

¡Por fin terminó el calvario! He salido de allí con la sensación de haber aprobado un examen del instituto por los pelos, sollozando de puro agotamiento nervioso ante el acoso de la hamburguesería.

Ahora entenderéis por qué no valgo para espía ni para robar un lápiz de IKEA: se me pone una cara de culpable que se detecta desde un satélite espía a diez kilómetros de distancia. Uno no ha nacido para ser valiente, qué le vamos a hacer.

sábado, 27 de diciembre de 2025

119 - Me hubiera encantado ser tirador de faltas en el fútbol


 



He de reconoceros que siempre fui un auténtico «paquete» jugando al fútbol. Nadie me quería en su equipo; siempre acababa siendo el último en ser elegido para formar parte de alguno de los dos bandos contendientes. Era malo, pero de solemnidad. Cuando ya no quedaba más remedio que seleccionarme —simplemente porque no había nadie más—, me mandaban a la portería, ya que esa era la posición que nadie deseaba. Para más inri, era tan cobarde que, en cuanto me chutaban con fuerza, me apartaba. Tal era mi incompetencia que en los juegos escolares, a los cuales no faltaba ni un solo sábado, mis compañeros preferían jugar con diez antes que incluirme; decían que no servía ni para estorbar.

Y no penséis que por no ser un buen deportista me iba mejor en los estudios. Nada más lejos de la realidad: era un gran zoquete en todas las disciplinas.

Si tuviera que describir mi mocedad, diría que era extremadamente delgado (nada que ver con mi aspecto actual) y que llevaba botas ortopédicas para corregir mis pies planos. Aquel calzado pesaba un kilo por bota, y no exagero. Además, tendía a torcer los pies hacia dentro; es decir, era un pronador de manual. Por si fuera poco, combinaba la miopía con la hipermetropía y portaba con honor mi astigmatismo. En resumen: no veía tres en un burro. Para rematar la faena, tampoco era agraciado. Fui la «desgracia» estética de mi familia, como sucede en tantos otros hogares con alguno de sus miembros.

Sin embargo, a pesar de todo, jamás lograron arrancarme el sentido del humor ni las ganas de superación. Yo estaba convencido de que habría tenido un gran desempeño futbolístico como especialista en tiros libres, con o sin barrera. El problema es que las normas de este noble deporte —a diferencia del baloncesto— no permiten entrar y salir del campo de forma intermitente. Aquello lastró mi carrera infantil, pues solo me habrían necesitado para ejecutar las faltas.

Os preguntaréis: «¿En qué te basas para creer que hubieras sido un gran tirador de golpes francos?».

La respuesta es sencilla: mis pies torcidos y mi mirada perdida. Al no ver nada, el efecto del balón estaba garantizado, ya que siempre golpeaba el cuero de la misma forma impredecible. Con mi limitada visión, no había portero capaz de adivinar la trayectoria de la bola. Si a esto le sumamos mi expresión de «atontado prepúber», con la cara desencajada por el esfuerzo, era imposible que nadie descifrara mis intenciones.

Con todo esto, nunca necesité un psicólogo. El profesional en la materia era mi padre, quien, ante cualquier tontería o gilipollez, me propinaba una buena hostia que me hacía «resetear» el sistema y ver el mundo desde una perspectiva completamente distinta.

En fin, este es solo un pequeño retazo de mi vida; una vida, al fin y al cabo, como la de cualquier otro.

jueves, 25 de diciembre de 2025

118 - Comer y cenar como si fuera a caer mañana una bomba nuclear

 





Soy plenamente consciente del desafío que supone el periodo navideño. Mi propósito inicial es modesto, casi heroico: mantenerme en mi peso actual y no subir ni un solo gramo. Es un reto que acepto con optimismo, convencido de que esta vez mi fuerza de voluntad será inquebrantable.

Sin embargo, mi determinación se desvanece en cuanto empiezo a preparar la cena de Nochebuena. Quizás sea por mi perfeccionismo o por ese empeño en que todo sea de una calidad excelsa, pero acabo catando cada plato una y mil veces para cerciorarme de que roza la perfección. En la primera batalla, rindo mi posición y me entrego sin condiciones al "enemigo" gastronómico como si no hubiera un mañana. Me invade un frenesí apocalíptico, como si Putin fuera a lanzar un misil termonuclear para arrasar este país —si es que no está ya arrasado por esos hombres del Paleolítico que habitan la derecha y la extrema derecha—. Y tengo claro que, si el fin del mundo me pilla, no será con el estómago vacío.

No tengo remedio. Me lo dice con infinita ternura una buena amiga (una santa, diría yo, por aguantar mis charlas insufribles: ¡Santa Virginia, patrona de los pacientes!). Según ella, soy un "gordinflas", pero no por volumen, sino por mi falta de fondo. Soy un sumidero, ¡qué le voy a hacer! Soy incapaz de pronunciar la palabra "no" ante un manjar.

Me apasiona comer hasta el hartazgo; disfruto de los banquetes pantagruélicos y las mesas infinitas. Soy capaz de alternar langostinos con lonchas de lomo ibérico en un solo bocado, mezclando sabores en una suerte de caos delicioso, movido por el pánico instintivo de que el resto de comensales me dejen sin mi ración.

Sé que tengo un problema. Por eso, el seis de enero me lo tomaré en serio. Porque, de seguir así, más que un nutricionista, voy a necesitar que vengan los TEDAX de la Guardia Civil a desactivarme.

viernes, 19 de diciembre de 2025

117 - La desaparición de las ondas medias


 



 Estamos presenciando la desaparición de una tecnología fundamental frente al avance del estándar DAB+, la radio digital. Tras el precedente de la SER, RNE se despedirá a finales de este mes de una tecnología histórica; una decisión que, a mi juicio, constituye un error estratégico.

La emisión digital DAB+ conlleva una dependencia crítica de infraestructuras externas. Si la red colapsara por factores internos o externos, la señal simplemente se interrumpiría. Esto no ocurre con la Onda Media (AM), cuya robustez reside en su simplicidad: la señal viaja directamente desde el centro de producción al repetidor sin intermediarios vulnerables.

Este sistema es un elemento clave para la vertebración del territorio, dado su gran alcance y su capacidad para sortear obstáculos geográficos. Su desaparición perjudicará, sobre todo, a la España rural —donde me incluyo—, la señal de FM es deficiente o inexistente.

Desde una perspectiva institucional, el Gobierno no debería permitir que la radio pública abandone estas emisiones. En cuanto al sector privado, lo lógico sería licitar las frecuencias vacantes; en otros países, estas concesiones no solo sobreviven, sino que lideran índices de audiencia. Resulta paradójico que los concursos públicos prioricen emisoras musicales con menor calidad de sonido con la OM, pero esto ha cambiado gracias al potencial de la tecnología DRM (Digital Radio Mondiale), la evolución digital de la AM por la cual España, lamentablemente, no ha apostado.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

116 - En el timo de la estampita: no veo la diferencia entre una alarma normal y otra antiocupas


 


Como señalo en el título de este post, sigo sin encontrar una diferencia tangible entre una alarma antiocupas y un sistema de seguridad convencional. Me inclino, de hecho, a pensar que la supuesta distinción pertenece más al universo de Mortadelo y Filemón que a la realidad.

Sinceramente, no alcanzo a percibir los matices  entre un allanamiento de morada tradicional y el mismo allanamiento en el contexto de un intento de ocupación. La línea roja que divide ambos escenarios en el mercado de la seguridad debe ser tan imperceptible que no logro visualizarla.

Me resisto a creer que todo esto sea una estrategia para instrumentalizar el miedo difundido por la derecha y la ultraderecha con el fin de inocular el pánico social y engrosar las cuentas de las empresas de seguridad. Estoy convencido de que esta patronal no está financiando campañas electorales, pues creo firmemente en la intachable honradez de todos sus miembros.

domingo, 7 de diciembre de 2025

115 - Por dos cosas me noto yo que me estoy haciendo mayor


 


Que pasen los años es algo bueno, pero también me doy cuenta de que me estoy haciendo mayor, y uno se resiste a ello, excepto para la jubilación (la cual estoy deseando como agua de mayo).

Hay dos marcadores del paso del tiempo, y veo que la música ya no suena igual, y no estoy hablando de las erecciones mañaneras. Uno de ellos es la velocidad a la que uno cruza los pasos de cebra. Antes, con veinte años, uno lo hacía deprisa, aun viniendo un coche, las extremidades me respondían al momento (parecíamos recortadores de esos de la tauromaquia, y es verdad que algún que otro amigo sufrió alguna que otra cornada de algún SEAT 127), pero ahora mi mente me dice que puedo, pero me he dado cuenta de que no, que el tiempo es como más eterno, o para que me entendáis, es como si hicieses cola en el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).

Y otra, y no menos importante, es cuando iba yo a miccionar de joven; tardaba yo cero coma en desembalsar la vejiga en un mínimo tiempo. Tenía la misma facilidad que Harry el Sucio en desenfundar y disparar su pistolón. Pero ahora amigo, me da tiempo a comerme el primer plato de un menú y parte del segundo. Antes me levantaba en plena peli de la UHF (así se llamaba lo que hoy es La 2 de RTVE) a mear y ya estaba sentado en el tresillo sin haberme perdido apenas dos segundos. Es verdad que antes no nos lavábamos las manos después, ya que eso son modernidades snobs que nos han traído del extranjero, ¡nos invaden!.

Observaos y veréis lo curioso que puede llegar a ser la biología.

domingo, 30 de noviembre de 2025

114 - ¡Por fin! gracias al los supermercados DÍA, los obreros hemos conseguido una nueva conquista revolucionaria


 


El otro día, mientras vendía mi fuerza del trabajo, me encontré por la calle este cartel que, gracias a su puesta en escena, me dejó anonadado. Como información os diré que vendo mi fuerza del trabajo en un municipio al norte de Madrid, y si en esta Comunidad los imbéciles por metro cuadrado son muchos, en este municipio son legión. No desvelaré su nombre por no acarrearme problemas, pero algún día no muy lejano lo sacaré a paseo.

A lo que íbamos, caminaba absorto en mis pensamientos revolucionarios cuando de pronto, al ver la imagen que encabeza este post, tuve una revelación: los supermercados DÍA han emancipado a la clase trabajadora.

La puesta en escena es sin duda izquierdosamente impactante: fondo rojo, megáfono en mano de nuestro líder y un mensaje que los obreros llevamos esperando desde que Marx escribió El Capital. Por fin ha llegado la hora, han sonado las trompetas del Jericó marxista: ¡nos han ampliado los horarios del supermercado los sábados, domingos y festivos! Tantos años de lucha, tantos camaradas caídos, tantas noches sin dormir para comprar unas patatas fritas a las 9 de la noche.

Ese día no tuve un sueño, tuve un orgasmo, ya que ahora podré ir a comprar lo que sea a la hora que a mí me dé la gana. Eso es plena libertad. Y a los trabajadores de este establecimiento, que les joderán más la vida con una jornada de mierda, serán los sacrificados por esta gran conquista revolucionaria.

Gracias DÍA

lunes, 17 de noviembre de 2025

113 - ¿Qué le pasaría a la derecha cuando Pedro Sánchez desaparezca?


 

 


La derecha española, con todos sus rostros, dispara a quemarropa contra Pedro Sánchez. Y cuando hablo de la derecha, me refiero no solo a la clase política, sino también a la que ocupa el espacio público y la calle. Se lee de todo: desde peticiones de cárcel o de expulsión del país, hasta amenazas de muerte. Por no hablar de la sarta de insultos que los usuarios de X le dedican a diario.

Pero, ¿os habéis detenido a pensar qué ocurrirá el día que Pedro Sánchez desaparezca? ¿Qué será de esta maraña de energúmenos hiperventilados con el presidente? Ya no habrá enemigo común, ni nadie a quien vapulear día tras día. Dejarán de tener excusas y se verán obligados a facilitar la vida de los españoles.

No, no esperéis eso, ¡facilitar la vida a los trabajadores! ¿estoy tonto?. Solo presenciaremos feroces dentelladas entre ellos por un trozo de carne podrida, una lucha por ver quién saca más tajada en este cutre país de atontados.

Los grupos de choque de la derecha, de un lado y de otro, se enzarzarán a tortas, salvo que encuentren un nuevo blanco. Un nuevo juego: la "caza del rojo", que bien podría ponerse de moda.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

112 - Como está el mundifacha con el Valle de los Caidos

 




La red social X arde estos días con un torrente de comentarios reaccionarios. Es como presenciar una burda analogía de la Reconquista, donde nosotros, los "rojos", parecemos  los nuevos sarracenos. La plataforma está plagada de becerros y no solo de facinerosos, sino también de numerosas organizaciones cristianas (que, si Cristo levantara la cabeza, los echaría a gorrazos).

Ahora mismo, el runrún mediático gira en torno a una falsa alarma, probablemente inventada por algún necio, sobre el desmantelamiento de La Piedad y los cuatro evangelistas de la base de la cruz. Como era de esperar, la jauría de pastores alemanes no ha dejado de ladrar desde entonces.

Mi postura sobre este monumento es clara: yo mantendría La Piedad, a los evangelistas y la estructura más o menos intacta, pero le revertiría el relato. Se debe dejar constancia  que la Iglesia católica, tanto la de antaño como la actual, ha permitido que  un lugar de culto siguiera existiendo como tal, donde se torturó y se enterró a no cristianos contra su voluntad. Por supuesto, también se debe recalcar que este monumento, erigido para mayor gloria de Franco, se construyó con la sangre, el sudor y las lágrimas de los vencidos en la guerra.

A pesar de mi desconocimiento histórico-artístico, sigo pensando que es una obra de arte impresionante. Ya sé que muchos se escandalizarán por esto, pero a mí, insisto, me deja con la boca abierta.

No quiero terminal sin hablar de los necios que defienden que cualquier intervención sobre el monumento es "reabrir heridas". Es decir, para estos círculos católicos y facinerosos, reabrir heridas es hacer justicia, como sacar a los seres humanos que han estado enterrados junto a su verdugo y bajo una cruz que ni siquiera los representa. Según estas teorías, nacidas de mentes perturbadas, podríamos concluir que, para cerrar heridas con el terrorismo de ETA, habría que enterrar a las víctimas junto a sus asesinos. Una idea tan demencial como profundamente estúpida.

Defendamos el Valle, sí, pero  del fascismo que se aproxima.

viernes, 7 de noviembre de 2025

111 - Día de furia


  


El otro día he de confesaros que tuve mi día de furia por un cúmulo de circunstancias ajenas a mi personilla.

Estoy en una época de mi vida que empiezo a ser asocial, no quiero relacionarme con mis semejantes, bueno con los muy allegados sí, pero con el resto de la humanidad no.

En el mundo del trabajo cada vez entiendo menos a la clase trabajadora. Van a lo suyo, y eso que estoy metido en el mundo sindical. Solo me mantiene en pie, por no decirles a todos: que os den por el orto, San Marx, San Lenin y que mi cabeza haya sido capaz de construir una figura de carácter militar que yo llamo: El obrero desconocido, el cual idealizo creyéndome que es un obrero estajanovista, disciplinado en los principios básicos del marxismo, defensor de lo colectivo por encima de lo individual y por supuesto solidario. Si no se me saldrían los hombros de su sitio de los cortes de manga que les iba a dar a estos becerros.

Los pensamientos destructivos de la sociedad que tengo me hacen pensar que ando cerca de Schumpeter y su famosa destrucción creadora, y eso que estoy en las antípodas de este ser.

A esto le sumo que mis compañeros de fatiga como el Adolfo y el Óscar me llevan a almorzar a un sitio que se conoce como La Mexicana, que no solo te venden café, sino que también te ponen este brebaje que despierta en mí mi ardor guerrero por los nervios que me pone. Este local en su momento sería, porque no lo sé, una tienda de ropa venida a menos y ya desaparecida, a la que han añadido una barra, una cafetera y a vender café. Para contextualizar un poco, es como si vosotros fuerais a disfrutar de los derechos conquistados por nuestras luchas de los 25 minutos de almuerzo a un taller de chapa y pintura. El ruido es insoportable y hablar ya no se habla, solo gesticulamos como los primates del Zoo de Madrid mientras para darle más énfasis a nuestros ruidos guturales nos rascamos los sobacos y nos tocamos la boca, entre otros gestos más obscenos como agarrarnos nuestras gónadas. Es lo que tiene la selva de la clase obrera donde hay que mantener el estatus de macho alfa con acciones de este tipo, si no te pierden el respeto. Es a día de hoy lo más revolucionario que hago durante mi dura jornada laboral.

En el puesto de trabajo estoy harto de todo y he solicitado un arma sin número para poder disparar no a la humanidad circundante, sino a los trabajadores que se creen los más listos del mundo. Como es obvio, la empresa se ha negado a darme esta herramienta tan imprescindible para realizar mis funciones. Ni tan siquiera me han proporcionado una de esas pistolas modernas que dan descargas eléctricas llamadas Taser porque me encantaría a más de uno pegarle el rejonazo y tenerle temblando durante 5 minutos por gilipollas a base de chispazos.

Ya se me está pasando. No hay nada como las drogas legales para no tener estos pensamientos, por lo tanto ya estoy mejor, muchas gracias.

domingo, 2 de noviembre de 2025

110 - LA ESCOMBRERA DE JUNTS


 

  

 

Llamo escombrera al partido  que se conoce como Junts, pero en realidad es un partido patera donde cohabitan gentes de la extrema derecha nacionalista, liberales, ultraliberales, racistas de medio pelo, burgueses urbanitas, independentistas y otro tipo de fauna inclasificable.

Posicionando a este partido en su justo lugar, he de deciros que no estoy ni tan siquiera molesto porque haya roto con el gobierno más progresista de la OTAN, que es el del PSOE y Sumar, pero la maniobra de Junts no es por otra cosa que porque se queda sin su clientela tradicional, es decir, independentista, por la etapa de diálogo inaugurada por Sánchez. Egoístamente prefieren un gobierno central al que se puedan enfrentar por reaccionario contra Cataluña, que a otro que, con sus más y sus menos, te ofrece diálogo.

Se les acaba el chollo, y eso de tener que trabajar en lo que sea a nuestra casta política, pues les cuesta, y había que reaccionar con urgencia.

martes, 28 de octubre de 2025

109 - Que tendrá el Comunismo del que todo el mundo habla


 



El comunismo ha resurgido con fuerza en la conversación pública de estos tiempos. Absolutamente todo el mundo habla de él, desde los viejos militantes y los nuevos simpatizantes, los comunistas marxistas-leninistas, los maoístas, los trotskistas, ¡sin excepción!

Pero la discusión no se limita a ellos. La derecha, la facción ultraliberal e incluso los libertarios de pacotilla que pululan por el planeta Tierra lo sacan a colación a diario.

Respecto a todos ellos, resulta sorprendente que, después de insistir en que es una ideología fracasada, la sigan atacando con tanta vehemencia. Uno se pregunta si es por el temor a perder sus privilegios o si de verdad lo consideran inservible. Incluso estos nuevos "zombis" de barra de bar se atreven a tildar de comunistas a Pedro Sánchez, a Yolanda Díaz y a tantos otros que simplemente no comulgan con las payasadas de sus "jefes de centuria". Es evidente que no han visto un comunista en su vida, ni saben qué demonios significa el término, pero eso les da completamente igual.

Otros de estos "nuevos fachillas", que algo  han leído el diario deportivo Marca, se atreven a argumentar que China es capitalista cuando se trata de sus impresionantes logros económicos y tecnológicos, pero la catalogan de comunista cuando les conviene lo contrario.

En definitiva, este ganado ideológico se adapta a cualquier dogma según la conveniencia de su cuadra política.

Si el comunismo está realmente muerto y fracasado, dejadnos en paz con nuestros asuntos a quienes sí somos comunistas. No tenéis por qué preocuparos, pues estamos perfectamente entretenidos con lo nuestro. La verdad que os corroe es otra: le tenéis más miedo que vergüenza a la idea de que el comunismo pueda funcionar y, lo que es peor para vosotros, que acabe por gustaros.

¡Mentecatos del mundo!, podéis seguir berreando; nosotros seguimos aquí.

martes, 21 de octubre de 2025

108 - El desastre social de la alta velocidad ferroviaria


 


Somos una economía avanzada, la locomotora de Europa, somos la leche en cuanto a todas estas cosas. ¡Y una mierda!. El mundo y España siguen siendo una castaña pilonga, donde todo es de los ricos y para los ricos.

Y así está la red ferroviaria española, donde se están construyendo trenes de una altísima velocidad para las ciudades, para el cosmopolitismo ramplón que nos hace creer lo que no somos. En Madrid queremos ir a la playa de Valencia en una hora y media. A Barcelona a negociar pingües beneficios. A Sevilla porque es una ciudad hermosa. Y mientras, la sociedad de la velocidad y del consumo es observada por la España rural, donde estos megatrenes pasan sin mirar a nadie, porque en el fondo, al lugareño que araña su terruño le importa a los políticos lo que le importa a las personas que van en ese rápido medio de transporte: nada.

Desmantelamos los trenes regionales, o entre poblaciones que no son capitales, para que el señorito de la ciudad pueda mojarse los pies en la playa de la Malvarrosa en un tiempo récord. Desmantelar estos trenes es una condena a muerte del mundo rural, porque el tren vertebra el territorio y genera riqueza (y comunicación entre seres humanos).

La política está orientada al pijo progre, al facha que aún pide un taxi en el que su conductor quiere que sea  Franco, y al apátrida político al que le da todo lo mismo y es más simple que el mecanismo de un botijo.

Llamarnos tontos del culo es poco.

sábado, 18 de octubre de 2025

107 - ¿Dónde están las tribus urbanas?


 

 


Los cambios sociales se producen tan despacio, por el interés de los de siempre, que no nos damos cuenta de lo que va muriendo por el camino de la involución humana.

¿Alguien se acuerda de las tribus urbanas? Nadie. Han desaparecido delante de nuestras narices sin que nos diéramos cuenta, o las que quedan son más una curiosidad contracultural que otra cosa.

Pero eso no desaparece y nada ocupa su lugar. Comiéndome la cabeza porque vengo a ser una especie de analizador de lo que acontece a bajo costo (low cost), pienso que dichas bandas han desaparecido y el nicho vacío ha sido ocupado por las nuevas tendencias sexuales (tendencias por otra parte que ya existían, lo que pasa es que les han puesto nombre y las han hecho más visibles).

Porque veamos, tenemos, si hablamos de tendencias sexuales rápidamente: heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, pansexualidad, demisexualidad, lithsexualidad, autosexualidad, antrosexualidad, polisexualidad, asexualidad. Y hay más, tantas como uno quiera.

No añoro los viejos tiempos donde proliferaban estas bandas urbanas pintorescas que pululaban por nuestras ciudades, que en realidad eran, cómo decirlo, los trajes regionales del cosmopolitismo, pero tampoco veo actualmente una necesidad de definirme sexualmente con las nuevas "definiciones" de mi impulso sexual.

miércoles, 8 de octubre de 2025

106 - ¿Quién se ha inventado comer las patatas fritas con piel?

 




Ya lo he repetido millones de veces, para que de una vez por todas lo asimiléis: la humanidad camina irremediablemente a su autodestrucción empujada por su estupidez.

Hace mucho tiempo ya que las grandes empresas como McDonald's han decidido en su política de márketin, es decir, de ahorro para ganar más pasta, dejar de pelar las patatas y ofrecérnosla como un suculento manjar. Lo que antes se echaba de comer a los cerdos, que eran las mondas de patatas, ahora nos las dan a nosotros y ya sabéis que las comparaciones son odiosas... en fin. Te las ponen un nombre muy bonito, con queso y beicon   y ¡zas!, te meten el hachazo. 

Esto evidentemente se ha contagiado al mundo de la restauración y prácticamente todos los bares cuando un plato de menú viene acompañado de patatas fritas, estas, como no podría ser de otra manera, vienen sin pelar.

¿Cuántos jóvenes españoles han sido forzados a pelar patatas desde que nos obligaron a servir a la patria en el invento de la mili? ¿Cuántas horas se han tirado estos jóvenes pelando el tubérculo para ofrecérselo a la tropa en el rancho? Una puta vergüenza. Creo que los que se encargaban de las cocinas militares eran tontos perdidos. ¡Mira que no darse cuenta de eso! y eso que parecen listos.

Dentro de poco nos ofrecerán huevos fritos con cáscara y nosotros, que somos la hostia de cosmopolitas y modernos, nos sentiremos orgullosos de pertenecer a esas tribus chic, engrosando la lista de los mamarrachos.

lunes, 29 de septiembre de 2025

105 - Quiero que la derecha extrema me cuente qué piensa hacer con la inmigración


 


Estoy hasta las mismísimas pelotas de oír a VOX hablar sobre la inmigración, pero nunca ofrecer soluciones concretas. Por eso, quiero saber exactamente qué piensan hacer con los seres humanos que llegan o intenta llegar  a España en las siguientes situaciones:


  • Cuando detecten una patera con doscientas personas a bordo.

  • Si una embarcación está a la deriva y las vidas de sus ocupantes corren peligro.

  • En el momento en que estas personas se estén ahogando en el agua.

  • Cuando entren ilegalmente por las fronteras terrestres y ya estén en suelo nacional.


Quiero saber si, cuando la Armada, la Guardia Civil o la Policía Nacional se encuentren con inmigrantes en una patera o que hayan naufragado:

  • ¿Van a dejarlos morir en alta mar?

  • ¿Van a dispararles o matarlos?

  • O simplemente ¿los van a rescatar?

  • Y si la orden es dispararles incluso al llegar a las playas del sacrosanto territorio nacional, ¿es ese el plan?


Finalmente, quiero saber qué pasará con aquellos que estén internados en un CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros):

  • ¿Los devolverán a su país de origen?

  • Si no saben de dónde son, ¿los deportarán donde les salga de los huevos, es decir, donde a ellos les plazca?

  • O, en última instancia, ¿también planean matarlos?

A ver si algún becerro de VOX se digna a contestar a estas preguntas.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

104 - DÍA DE RAYOS


 



 No, no es como la graciosa peli de Jacques Tati, Día de fiesta (1949). Tampoco es uno de esos días borrascosos de verano o principios de otoño. Para mí, es un día horroroso de radiografía por problemas lumbares... La edad, ya sabes, no perdona, por eso nos jubilan.

Tengo una aversión natural al médico, y más aún a que me miren por dentro con esos aparatos tan feos. Si no recuerdo mal, me habré hecho unas tres radiografías en mi vida. La primera fue de niño, porque mi madre, que era una gran madre, creía a ciegas en la medicina moderna. Sinceramente, si hubiera tenido un aparato de rayos en casa, después de la merienda, al volver del colegio, nos habría hecho una a diario.

Lo más parecido a esa técnica de diagnóstico era una cosa rarísima: un aparato enorme al que teníamos que subirnos, pegar el pecho a un cristal opaco, un fogonazo y listo. Esa fue en la escuela, como llamábamos al colegio los que somos de pueblo. La siguiente fue en la mili, y todavía  acuerdo a mi sargento, un adiestrador de reclutas, que nos gritaba: "¡Sacad el pecho como si fuerais un palomo y pegadlo al cristal!". Cinco días después, llamaban a los soldados con alguna anomalía a la enfermería, y, por lo que sé, había casos de tuberculosis. Ese sistema, que era como una foto de carné pero del pecho del soldado español que no le teme a nada, se llamaba Fotoseriación (y sí, el corrector se empeña en cambiarlo por "fotodepilación", que obviamente no tiene nada que ver).

Ahora estamos en otra era y en la ¡tierra de la libertad!, Madrid, donde todo va tan deprisa que los hospitales parecen fábricas. Hoy, antes de mi sesión de apenas treinta segundos, me tomé mi correspondiente Lexatin para calmar el ardor guerrero que uno siente al visitar cualquier cosa relacionada con la salud. Tuve la sensación de ser un chuletón poco hecho: "póngase boca arriba* (tendido supino con el pino para arriba), "ahora de lado". Solo faltaban unas patatas panaderas para ser un plato suculento y de los caros.

Gracias a mi gente, que lleva dándome ánimos desde hace un mes —sintiendo su aliento como los ciclistas del Tour subiendo el Tourmalet—, fui capaz de superar esta prueba. Porque yo, aunque no lo parezca, soy un mierdecilla acojonado con estas cosas.

jueves, 11 de septiembre de 2025

103 - EL MASCOTISMO VISTO POR UNA PERSONA APARENTEMENTE NORMAL


 


El auge del mascotismo revela una preocupante tendencia: la deshumanización de nuestra sociedad y el declive del sentido común. Lo que antes era una simple compañía, hoy se ha transformado en una industria excesiva y a menudo absurda. Desde salones de belleza y spas para mascotas hasta cines y piscinas para perros, este mercado ha traspasado los límites de la lógica, alimentando incluso un turbio mercado negro de seres vivos.

Es fundamental distinguir entre el respeto por la vida animal y la humanización de las mascotas. Mi aprecio por los animales, y su bienestar, es genuino y, seguramente, más profundo que el de muchos que confunden afecto con antropomorfismo. Para mí, un animal debe ser tratado con dignidad y cuidado, no como un sustituto de un hijo o un compañero humano.

Si te gusta tu mascota, es tu decisión y tu responsabilidad. Sin embargo, no esperes que todos compartan el mismo entusiasmo. Cuando un perro se me acerca buscando caricias y lo rechazo, no es porque no me gusten los animales. Es porque no tolero que se me imponga el mismo nivel de estupidez que ha llevado a tratar a los animales como si fueran personas.

Desde mi perspectiva, tener una mascota es una forma de maltrato animal. Al sacarlos de su entorno natural para someterlos a las reglas y caprichos de los humanos, les estamos arrebatando su esencia. Si seguimos por este camino, no pasará mucho tiempo antes de que veamos academias de inglés para perros.

lunes, 8 de septiembre de 2025

102 - PARA LOS AMANTES DE LA LECHUGA Y LAS HORTALIZAS, NO HAY MEJOR PROGRAMA DE RADIO QUE AGROPOPULAR DE CESAR LUMBRERAS EN LA CADENA COPE

 





No se descojonen, por favor, pero estáis ante el mejor comunicador que hay en España sobre el precio de la berza. Bueno, sobre la berza, las acelgas, el jamón, el trigo y todo lo referente al mundo agrario y ganadero. Es un hombre de campo en la ciudad, y un hombre que se inclina por lo rural seguramente desde un chalecito en Las Rozas de Madrid. Tiene una voz característica, podría doblar al mismísimo Caudillo de España para una serie o una peli de esas históricas. El programa es de eso, del campo, con conexiones en directo con algún agricultor que lucha por su negocio, como todos los demás seres humanos que tienen negocio o trabajo por cuenta ajena, y da los precios del mercado y la problemática del este mundillo rural.

No le he oído hablar de política hasta el otro día que dijo, cómo no, que la culpa de todos los incendios del mundo era de Pedro Sánchez porque quizás decir que los mismos habían sido culpa de Mañueco le hubiera costado el puesto de trabajo. Hay que lamer con la mayor fricción posible el ojal de todos los directivos de la cadena para seguir comiendo.

César Lumbreras es así, un hombre de campo vestido de Armani desde la tierra de la libertad, Madrid.

Para mí el mejor programa de la Cadena COPE y quizás de toda la radio española y mundial.