En cada gran catástrofe resuena con fuerza una frase que se repite sin parar: «el pueblo salva al pueblo» . Lo escuchamos continuamente de boca de voluntarios que sienten que han estado solos ante la tragedia. Su labor es admirable, sin duda, pero seamos realistas: si el pueblo tuviera que salvar al pueblo, la mitad estaríamos muertos. Y lo decimos con claridad porque, aunque dos grandes unidades estatales de emergencia han estado desplegadas en el terreno, parece haber un gran desconocimiento sobre quién hace qué en este tipo de desastres. Para entender lo que ocurre en estas situaciones, conviene recordar cómo funciona la cadena de mando y qué competencias tiene cada estamento. La UME (Unidad Militar de Emergencias) —unidad de protección civil militarizada creada en su día por el Gobierno de Zapatero ante el desastre de gestión en esta materia por parte de las comunidades autónomas— y las BRIF (Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales) —creadas por el Ministe...
Palabras, solo palabras.