UNIVERSIDAD LABORAL DE CÓRDOBA Madrid —cuna de la excelencia, la libertad, la cerveza, las drogas y el trabajo precario— se ha propuesto un nuevo hito: convertirse en el hub universitario del sur de Europa. El plan es sencillo: impulsar la creación de universidades privadas para atraer alumnos extranjeros mientras, de paso, se expulsa a los vecinos de sus barrios para levantar residencias de estudiantes. Todo sea por ser los mejores del «mundo mundial» en estudios superiores, aunque en la práctica suponga que ahora en Madrid cualquiera puede montar una universidad para sacarle los cuartos a los hijos de los obreros. Tanto es así que, en pago a los servicios prestados a la ínclita Ayuso, hasta el Colegio de Abogados va a recibir la suya propia. Mientras tanto, la universidad pública languidece. Golpeada por la infrafinanciación crónica del Gobierno regional, camina hacia el mismo destino que nuestra sanidad: quedar relegada como un servicio de beneficencia para gentes sin recursos...
Palabras, solo palabras.