PRESO DE LA BELLEZA El color imprime mi carácter. La geometría me da armonía, y la luz me hipnotiza. Vivo preso de la belleza, enredado en sus cadenas, donde el tiempo no pasa y lo único que ocurre está en mis pensamientos. Pero no me importa. Ese es mi mundo, en el que quiero estar, en el que quiero morir. No atesoro riquezas, solo pensamientos. ------- ¿Qué haces? Me preguntas después de un largo olvido. Pensar en ti mientras leo, y mientras leo pienso en ti, todo a la vez, todo al unísono. Busco respuestas en la poesía, respuestas que jamás voy a encontrar, y las que encuentro no me satisfacen. La vida es una catarata de preguntas sin respuesta, de dudas, de análisis. Sigo leyendo mientras pienso en ti, sigo pensando en ti mientras leo. En esto ocupo mi tiempo, en eso entretengo mis días. ------- HUELLAS QUE DESAPARECEN A NUESTRO PASO so No somos nadie en este inmenso mar social. Nos desvanecemos como la ola cuando llega a la playa. Somos pasos que no dejan huella, desaparecen...
Era 20 de agosto; el verano se iba retirando poco a poco, no sin recordarnos que el calor iba y venía a capricho de la naturaleza. Le costaba irse, pero, irremediablemente, tarde o temprano cedería ante el empuje del otoño. Este 20 de agosto era una fecha para olvidar, porque hace algunos años viví un infierno insufrible; soy una persona muy sentida en estos lances del amor que, como el verano, sucumbe tarde o temprano ante el empuje de la distancia emocional y el olvido impuesto y autoimpuesto. Este día por la mañana recibí una llamada inesperada de un buen amigo —de quien, por razones que no voy a explicar, no diré su nombre— para invitarme a una fiesta un poco extraña. Él sabe de mis correrías amorosas y también sabe que esta fecha del 20 de agosto es un día que desearía borrar de mi memoria para siempre. La fiesta en concreto era un Vudú Baby, un extraño evento posmoderno donde nos adentraríamos en el manejo de esta religión del África occidental, pero muy expandida por...