No somos nadie en este inmenso mar social. Nos desvanecemos como la ola cuando llega a la playa. Somos pasos que no dejan huella, desaparecen, se olvidan, mueren. Pero seguimos haciendo camino al andar, aunque no se note, aunque a casi nadie le importe. Somos un suspiro en el mundo, un acento inapreciable en una palabra, una mueca en tan solo un segundo. La vida pasa, y quizá no hacemos camino al andar. Solo transitamos. Lo que queda detrás ya es pasado. Y solo nos queda seguir avanzando. Dhecca
LA ESTÉTICA DE LA MÁQUINA
Palabras, solo palabras. DHECCA