Toda una vida estaba metida en esa caja roja del demonio. Todo: fotos de mis padres, mías de pequeño, de mis amantes fugaces —aunque estas me daban igual, ya que solo verlas me hierve la sangre por las malas experiencias— e incluso documentos importantes. Pero nada, no había manera de entrar en su interior. No sé la razón por la que este maldito chisme había decidido que hasta aquí había llegado y, la verdad, estaba desesperado. Incluso tenía experiencias cercanas a la muerte de lo mal que una mierda de aparato podía hacerme sentir en mi apesadumbrada vida. Tenía, por una cuestión de supervivencia, que arreglarlo y la solución era fácil: llamar a mi amigo Pedro, que es informático y de los buenos, para que me dijera cómo hacerlo o que se viniera a casa, se tomara unas birras y me lo arreglara. Pero cada vez que viene me atraca la nevera y se bebe hasta el agua de los platos de los tiestos que están por casa, aunque, gracias a Dios, son pocos. Aparte de eso, es un pesado de narice...
PRESO DE LA BELLEZA El color imprime mi carácter. La geometría me da armonía, y la luz me hipnotiza. Vivo preso de la belleza, enredado en sus cadenas, donde el tiempo no pasa y lo único que ocurre está en mis pensamientos. Pero no me importa. Ese es mi mundo, en el que quiero estar, en el que quiero morir. No atesoro riquezas, solo pensamientos. ------- ¿Qué haces? Me preguntas después de un largo olvido. Pensar en ti mientras leo, y mientras leo pienso en ti, todo a la vez, todo al unísono. Busco respuestas en la poesía, respuestas que jamás voy a encontrar, y las que encuentro no me satisfacen. La vida es una catarata de preguntas sin respuesta, de dudas, de análisis. Sigo leyendo mientras pienso en ti, sigo pensando en ti mientras leo. En esto ocupo mi tiempo, en eso entretengo mis días. ------- HUELLAS QUE DESAPARECEN A NUESTRO PASO so No somos nadie en este inmenso mar social. Nos desvanecemos como la ola cuando llega a la playa. Somos pasos que no dejan huella, desaparecen...