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A ver, el Trabant no era la joya de la corona automovilística de la RDA ni podía competir con las prestaciones del popular Volkswagen "escarabajo" de la RFA. El Trabant tampoco era una necesidad perentoria para los ciudadanos de la RDA por mucho que te cuenten machaconamente los largos períodos de espera para adquirirlo. Pero, con largas esperas o no, el Trabant fue adquirido por miles de alemanes del Este para utilizarlo en el trabajo y en el ocio (por ejemplo, desplazarse hasta lugares de vacaciones como la playa de Warnemünde o el Lago Balatón, en Hungría, donde se veían multitud de familias con "trabbis" -apelativo cariñoso del Trabant-). Y, en cualquier caso, el sindicato FDGB proveía a los trabajadores de alternativas para viajar.
Ir de Berlín Este a Hungría en un "pobretón" Trabant de 26 CV, cargado con la familia y la tienda de campaña, es cierto, era una odisea. Pero esos recuerdos crearon un vínculo emocional con el vehículo que los conductores de Mercedes, BMW o el mismo VW en el Oeste rara vez experimentaban con su felicidad de diseño, mientras la RFA ocultaba la precariedad de los barrios obreros en la cuenca del Ruhr.
El Trabant, aunque tardara en llegar, era una meta alcanzable para cualquier trabajador de la RDA, sin miedo a perder el sustento, al contrario que en Alemania Occidental, donde de poco te valía adquirir un "escarabajo" si luego te mandaban a las listas del paro y con una carga financiera de por medio (crédito). En la RDA el desempleo era cero. El Estado garantizaba un puesto de trabajo, lo que daba una tranquilidad psicológica que en la RFA no existía.
Y no hay que olvidar varios hechos trascendentales que los propagandistas de la guerra fría suelen omitir: La RDA sufrió más que la República Federal de Alemania por el desmantelamiento de plantas industriales tras la II Guerra mundial y tuvo que hacer frente al pago de reparaciones a la URSS por importes astronómicos: entre 500.000 y 700.000 millones de marcos a precios actuales (sobre la base de los precios de 1944). Dichos pagos afectaron a importantes ramas de la economía nacional, tales como la ingeniería mecánica, la industria química, la óptica y el transporte. A ello hay que añadir que desde principios de los años 50, un embargo occidental sobre materias primas importantes y bienes industriales tuvo graves consecuencias para el desarrollo industrial de la RDA.
Así y con todo los germano-orientales tuvieron su "cochecito-leré". ¿Ok?

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