El revuelo que se ha montado con los títulos universitario, me parto el necle. La derecha, y una parte de la izquierda progre , se han enfrascado en una carrera frenética para denunciar currículos falsos. Pero seamos claros: la derecha no solo gana por goleada en cuanto a titulaciones falsas , sino que también se lleva el premio gordo en la creación de universidades privadas de medio pelo. En estos centros se expiden más títulos raros que apuntes en una fotocopiadora. Nos han vendido la idea de que quien tiene estudios está mejor preparado, es más inteligente y, por supuesto, más honrado. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario. Aquellos con recursos, como los pijos de las Nuevas Generaciones del PP , son quienes más han recurrido a este atajo. Un padre no podía permitirse tener un hijo tonto, ni el partido podía presentar a un candidato sin cualificar, por muy tonto que este también fuera. Mientras todo esto pasaba, el hijo del obrero asistía a una universidad decente, o si no...
Palabras, solo palabras.