Si hay algo que los bancos no podían soportar era existencia de las CAJAS DE AHORROS. No entendían que el negocio parecido al bancario que estas atesoraban no fuera para ganar pasta a raudales y dar maravillosos beneficios a sus accionistas, amen de comprar voluntades de todo tipo. Las Cajas a diferencia de los saqueadores actuales solo tenían beneficios sociales y son las que te hacían una biblioteca en tu pueblo, alumbraban una calle, llenaban de bancos los parques y jardines, o daban créditos ventajosos a todos nosotros, lo pobres proletarios, a bajos intereses. Esto era inaceptable para la banca española ya que querían esa parte del pastel que era enorme y patrimonio de todos, y había que acabar con ellas. Y así fue. Las hicieron competir como si fueran bancos (y no lo eran) metieron en sus consejos de administración a ingente cantidad de políticos ladrones (PSOE, PP, IU...) a la par que sindicalistas asquerosamente putrefactos (CCOO, UGT...), y a directores...
Palabras, solo palabras.