sábado, 3 de enero de 2026

123 - Carrero Blanco llevaba razón (muy a pesar mío)


 

 


Lo sé. Por decir lo que voy a decir, voy a arder en los infiernos de la revolución bolchevique rodeado de olor a azufre. Pero aquí va: Carrero Blanco —más franquista que Franco— llevaba razón.

Carrero tenía una obsesión clara: el arma atómica. No era un capricho bélico, sino la única vía para garantizar que España fuera realmente independiente. Para quienes se han educado bajo el bilingüismo de la concertada madrileña y quizá se saltaron esta página, se lo resumo: a Carrero no le dieron la oportunidad de ser "extraído" y tener un juicio "justo", como dicen eufemísticamente de Maduro. A él lo eliminaron directamente.

En aquel magnicidio colaboraron dos organizaciones que, a efectos prácticos, actuaron como bandas criminales coordinadas:  CIA y ETA. Cada uno tenía sus motivos. Unos querían eliminar a un preboste del régimen como trofeo; los otros, pilotar la Transición española a imagen y semejanza del Imperio, asegurándose de paso que este país jamás tuviera la bomba atómica, como así ha sido. 

Esta reflexión no es gratuita. Hoy vemos cómo Trump interviene en Venezuela y amenaza a medio continente —Cuba, Panamá, Colombia, México— e incluso lanza dardos a la Unión Europea. ¿Qué tienen en común estas naciones? Ninguna tiene capacidad nuclear.

Y esto me lleva a una conclusión incómoda. A pesar de que estoy radicalmente en contra de la energía nuclear, la geopolítica es pragmática: lo único que garantiza protección frente al acoso norteamericano es la disuasión nuclear. Sin ella, solo eres un tablero de juegos para Washington.

Si nos ponemos bravos —con "más cojones que el caballo de Espartero"—, habría que plantearse buscar un acuerdo como no, bajo el paraguas militar de Rusia. Eso sí, mandando antes a hacer gárgaras a las bases yanquis que ocupan nuestro suelo, y especialmente ahora, momento muy delicado,  cuando nuestro "aliado" construye superbases en Marruecos, un vecino que —bajo el ala de Estados Unidos— no tardará en reclamar otra vez la anexión de Ceuta, Melilla y las Canarias, y ahora con esta protección si van en serio. 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario