jueves, 8 de enero de 2026

126 - Ceuta, Melilla y Canarias, lo tenéis jodido


 


El tablero de Groenlandia: ¿Por qué España tiene todas las de perder?

El mundo se asoma a un nuevo lío monumental de la mano de Trump y sus ambiciones geopolíticas. Pero, más allá de la extravagancia, lo que resulta verdaderamente peliagudo para España es la posición que nuestro Gobierno deberá adoptar ante el intento de compra, invasión o "negociación" de Groenlandia.

Ya lo adelanté en otros posts, pero hoy quiero entrar en detalles: tome la postura que tome, España está en una situación crítica. El futuro de Ceuta, Melilla y Canarias pende de un hilo, y parece que su entrega a Marruecos es solo cuestión de tiempo.

Aquí os presento los dos escenarios posibles:

Hipótesis 1: El alineamiento con Europa (España "se pone flamenca")

Imaginemos que España decide ejercer de aliado ejemplar de Dinamarca. Si EE. UU. presiona sobre Groenlandia, nuestro país se posiciona enviando información de inteligencia, material e incluso tropas a esa isla helada.

¿La consecuencia? Al "hombre naranja" no le temblará el pulso. Tardará segundos en reconocer la soberanía marroquí sobre nuestras plazas africanas, tal como ya hizo con el Sáhara. Y el golpe definitivo sería el reconocimiento de Cataluña como nación. No hay mejor forma de desmontar un país que jugar con sus fronteras como si fueran piezas de Lego; ya vimos cómo funcionó esa estrategia en Yugoslavia con el beneplácito alemán.

Hipótesis 2: La sumisión diplomática (El miedo al "papá americano")

La otra opción es que al Gobierno le entre la "cagalera" y opte por una condena suave para no molestar a Washington. En este caso, solo estaríamos retrasando lo inevitable. El destino de nuestras ciudades en África parece decidido de antemano.

No hay que olvidar el papel de la organización criminal de  la OTAN:

  • En el tratado original que España firmó con esta organización, Ceuta y Melilla quedaron fuera de la protección automática.

  • Aunque hoy existan interpretaciones rebuscadas, la realidad es que, si esos territorios son atacados, la OTAN no lo considerará una agresión al territorio común.

  • Resultado: No vendrán a defendernos. (Gracias, señor "X" González).


Conclusión: Rusia, la pieza que falta

Estamos en un callejón sin salida. Ya hemos visto la "eficacia" de nuestra diplomacia con la entrega del Sáhara a Marruecos. Por eso, vuelvo a insistir: para defender a Europa de la amenaza e inestabilidad norteamericana, solo nos queda Rusia.

No le deis más vueltas: en este tablero de ajedrez donde nos quieren sacrificar, Rusia no es el problema. Rusia es la solución.

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