miércoles, 27 de mayo de 2026

162 - El departamento de Recursos Humanos más estresado de la galaxia

 



Cabrones 

Tiene que ser una locura el departamento de Recursos Humanos del Imperio Galáctico de las películas de La guerra de las galaxias preparando promociones internas. Y la bolsa de empleo para trabajar de malo en esa empresa —que desconozco si es del sector público o privado— tiene que correr que se las pela dado el número de bajas que el malo malísimo, Darth Vader, es capaz de generar en una jornada. Solo él termina con el problema del empleo y de las jubilaciones sin necesidad de llevarlo al Congreso o al Senado. Eso sí, las empresas funerarias tienen que hacer unas cajas que me río yo de ExxonMobil y su negocio del petróleo, a no ser que a las bajas las metan en el microondas y las achicharren como si estuvieran calentando un cocido, bueno diez minutos mas de horno.

En la carrera militar puedes pasar de ser un armadillo vestido de blanco, con su "guevera" y todo, a un almirante intergaláctico en un par de años porque este guardia civil, Darth, vestido de negro, en cuanto saca su espada láser desbroza que da gusto. Es cierto que he visto a muchos agentes de tráfico del Benemérito Instituto manejar la linterna luminosa que tienen, que llego a pensar que estos picoletos en la academia deben de dar algo de esgrima, porque por una razón que no llego a entender, cuando están de mala leche —que es todos los días—, en cuanto te apuntan para retirar tu vehículo al arcén se nota la cara desencajada que el tío calza, dándote a entender que de esta no te escapas. ¡Y todos vamos de mala leche, que vamos o venimos a currar como usted, mi general! No te jode.

En fin, Darth Vader sería un buen ministro de Trabajo para, quién sabe, el próximo gobierno PP-VOX.

viernes, 22 de mayo de 2026

161 - Anatomía del golpe blando en España


 

El análisis de la coyuntura política española actual evidencia un salto cualitativo: no asistimos a un cambio de ciclo ordinario, sino a un golpe de Estado blando o de "nueva era". A diferencia de los métodos del siglo XX —como el baño de sangre de la dictadura pinochetista contra el Chile de Allende, cuya brutalidad física buscaba el shock inmediato—, la reacción actual opera de forma aséptica, sin necesidad de mártires visibles para la opinión pública.

El foco mediático sobre la figura de Zapatero y sus presuntas corruptelas cumple una función estrictamente distractora. Mientras el aparato judicial se encarniza selectivamente, los expresidentes de la derecha burguesa —incluyendo al ala más orgánica del régimen del 78, personificada en González— disfrutan de total impunidad a pesar de haber gestionado desfalcos estructurales infinitamente mayores. Esto no es disfunción; es el comportamiento natural de la judicatura como brazo ejecutor de la burguesía. La jauría de jueces jamás tocará a los suyos, porque el objetivo final del bloque reaccionario es forzar un gobierno de concentración nacional donde los grandes comisionistas del capital —es decir, ellos mismos— gestionen directamente el Estado.

Lo que observamos es una ofensiva coordinada contra los restos de la democracia liberal burguesa, una estrategia donde la superestructura del capital despliega todos sus resortes: las corporaciones del IBEX 35, los aparatos represivos del Estado (Policía y Guardia Civil), el monopolio de los medios de comunicación oligárquicos que proliferan como las ratas, y, en la cúspide, el poder judicial. La oligarquía financiera ha refinado sus métodos de dominación: han aprendido a expropiar al pueblo mediante la legislación y a doblegar la voluntad de la clase trabajadora sin disparar un solo tiro.

A través de la hegemonía ideológica, el sistema ha domesticado la conciencia de clase a tal nivel de alienación que los obreros terminan votando en contra de sus propios intereses materiales: bien alimentando las filas de la reacción, o bien entregándose a una "izquierda de batucada", una socialdemocracia posmoderna que simula la transformación social pero cuya única función real es canalizar el descontento y gestionar el saqueo de nuestros derechos históricos.

Este proceso de acumulación por desposesión no es azaroso; es la consecuencia lógica de la reconfiguración geopolítica global tras la caída de la Unión Soviética. Todo ha sido tan gradual y sutil que la dictadura del capital ya se ha consolidado bajo formas democráticas. El nivel de asfixia es tal que incluso el PSOE, que históricamente ha operado como el gestor de confianza del capital y garante de la monarquía, hoy les resulta un estorbo estético en su urgencia de acumulación, desatando una cacería política en su contra. Esto nos anticipa un horizonte totalitario liderado por la delincuencia financiera que aspira a gobernarnos.

Para el proletariado, la defensa de la democracia liberal carece de sentido: sus instituciones son la fachada jurídica del capitalismo salvaje y su "libre mercado" es la institucionalización de la corrupción.

Es imperativo que la clase trabajadora analice la realidad material que se despliega ante sus ojos para romper con la falsa conciencia. El diagnóstico es nítido: frente a la decadencia inevitable del capitalismo, la única alternativa histórica y emancipadora es la destrucción del Estado burgués y la construcción del comunismo.

¡Socialismo o muerte! No hay otra vía.

miércoles, 20 de mayo de 2026

160 - Jubilación por apariencia, llegará, claro que llegará.


 

Todo está por llegar. Absolutamente todo lo novedoso —y absurdo— que la política posmoderna sea capaz de inventarse, llegará. Solo es cuestión de sentarse a esperar para comprobarlo.

Yo, que soy un visionario, me aventuro a profetizar un futuro distópico: la venidera jubilación ya no será por edad, sino por pura y dura apariencia. Un tribunal gerontocrático decidirá, a ojo de buen cubero, si estás en condiciones de colgar las botas o no. Darán exactamente igual los achaques que arrastres; dará idéntico dolor de cabeza el año de nacimiento que indique tu DNI. Si el tribunal te ve con cara de "jovenviejo", te mantendrán picando piedra en el tajo hasta que tu aspecto cambie de verdad... o hasta que la palmes, lo que ocurra primero.

Ya me veo ahí, plantado delante de ese comité de sabios, enseñando las muelas como los pollinos en una feria de ganado. Me imagino a los funcionarios midiendo el porcentaje de arrugas que tengo en la cara (porque a trabajar habrá que ir vestido, digo yo, a menos que nos encasqueten un traje de buzo). Los veo calibrando la calidad de la erección —midiendo al milímetro cuántos centímetros se alcanzan y cuánta duración se mantiene— y, sobre todo, evaluando la alopecia y el porcentaje exacto de canas que decoren mi cabeza en ese momento. Ojo, si eres calvo tampoco te libras (para algo valdrás, aunque sea de pisapapeles), pero hay que reconocer que lucir cartón ya te rasca unos puntos extra para la jubilación por apariencia.

El futuro es tan oscuro como incierto. Ya me veo en el espejo pintándome ojeras y arrugas con un lápiz de ojos porque, con la casta política que nos oprime, como te descuides te plantan en los medios de producción hasta los 90 años. 

¡A producir, que son dos días! cara dura.


lunes, 18 de mayo de 2026

159 - La mujer onomatopéyica


 


A ella la percibí así en una cola, cualquier cola, o de la cola que haya que hacer para conseguir algo. No hablaba, solo gesticulaba y carecía de lenguaje conocido por seres de este planeta. Quizás en eso resida su encanto, no lo sé, pero   captó mí atención desde el minuto uno de mi insignificante existencia, si hablamos de tiempo geológico.

Cara simpática; por esa cara parece que no pasa el tiempo, ¡es atemporal! Es una Gioconda de nuestro tiempo, de este tiempo convulso que nos ha tocado vivir, puesto que refleja alegría y tristeza a la vez. En todo ese gran momento me fijé en la cara de asombro que provocaba en la persona que la estaba atendiendo, ya que no articulaba palabra y todo eran onomatopeyas de todo tipo y condición.

Asombrado —porque soy una persona de grandes asombros ante todo aquello que se sale de la pauta—, no la quitaba el ojo. Pensé: este momento lo tengo que inmortalizar porque a esa nueva musa de la neolengua hay que inmortalizarla de alguna manera. Era especial y espacialmente la he tenido que traer a este blog para que el futuro, que mirará al pasado en su momento, no la olvide cuando yo falte.

Al rato, después de comunicarse como si fuera un extraterrestre, consiguió lo que se proponía. Solo tenía que ver la cara de satisfacción de ambas por un trabajo bien hecho. Eso sí, cuando todo pasó, ella terminó diciendo un: «chimpún». La rúbrica que no podía faltar a esta bonita historia. 

Me encanta.

jueves, 14 de mayo de 2026

158 - Es más fácil abrir una botella de lejía que un Chupa Chups


 


Si la evolución humana hubiera dependido de abriendo cualquier cosa, hoy seguiríamos estando en el árbol y haciendo ruidos guturales para comunicarnos. Es cierto que, actualmente, tal como están las cosas de la evolución y viendo a determinados votantes de la extrema derecha, muchos, por no decir miles, siguen en el árbol o en la parra.

No me ha dotado la madre naturaleza para montar cosas ni para abrir cualquier envoltorio, tanto si se trata de un regalo como si se trata de otra cosa. La paciencia la perdí en el momento en que, por unas razones o por otras, he tenido que prestar mis servicios laborales a los reyes de la gestión, como los del PP. Con ellos me di cuenta de que cualquiera puede dedicarse a la política siempre y cuando sepas lamer los ojales necesarios para ir ascendiendo, y hacerlo repetidas veces aunque esto te cueste una humillación diaria.

Aclarando estos asuntos que me parecen trascendentales, he llegado a pensar, he llegado a reflexionar, he llegado a filosofar, que es más fácil abrir una botella de lejía que un maldito Chupa Chups. Os confieso que me encanta; esos de crema, nata, vainilla, y Coca-Cola...  que me regala mi Churriskaya (forma soviética de llamar a mi camello). Sus adictivas mezclas hacen de un ser inerte no compatible con la vida.

Pues bien, para abrir un artefacto de estos de chupa y rasga, necesito a los TEDAX de la Guardia Civil porque, o tiro de cuchillo, llave y clips, o soy incapaz de abrir mi droga diaria. ¡No hay forma! Cuando carezco de estos artefactos tengo que tirar de dientes, porque si no, me veo chupando hasta el envoltorio.

Es una lucha diaria, pero ese sabor, ese azúcar concentrado, me ayuda a pasar el día.

martes, 12 de mayo de 2026

157 - Ayuso "conquista" México (no se rían por favor)


 


No ha podido hacer más el ridículo nuestra presidenta, o la presidenta de la "tierra de la libertad". Se va a "Méjico" de vacaciones pagadas por los pringados de siempre, los obreros, y encima se hace la víctima.

Se fue a tierra conquistada a pontificar sobre lo bueno que era Hernán Cortés, un putero genocida de esos años que aterrorizó a la población indígena, para dar lecciones a los mexicanos sobre la libertad, entre críticas al narcoestado dirigido por Claudia Sheinbaum y las bondades del hispanismo retrógrado que representa la señora Ayuso.

Entre sus devaneos mentales tenemos de todo, como en la viña del Señor: desde que estaba en peligro su vida hasta las maniobras de la presidenta mexicana para boicotearle todos sus actos (a la reina nadie le dice que está desnuda) y el abandono por parte del Gobierno español de su seguridad. ¡No se puede ser más mema! Por eso se ha quedado bebiendo margaritas en las playas de la Riviera Maya; allí no corría peligro su integridad física. Qué cara más dura.

En la COPE, ¿dónde si no?, ha llegado a decir que ella representa al Estado español y es verdad, como presidenta así es; por eso no puede ir en contra de las relaciones bilaterales establecidas por el Gobierno central con este país, puesto que las establece aquel y, sobre todo, porque no son sus competencias.

De esta sale tocada por el ridículo que ha hecho, y consecuencias va a tener, al tiempo.

P. D.: Os prometo, mexicanos, que no somos tan tontos por estas tierras, aunque a veces parezca que sí.

sábado, 9 de mayo de 2026

156 - Top Gear y el Toyota Prius: Cuando el entretenimiento ignora la ingeniería


 

El otro día, haciendo un poco de zapeo por Movistar+ (porque yo no contrato basura), me crucé con un episodio antiguo de Top Gear, el mítico programa de la BBC. En su día era el referente, pero ver hoy sus críticas al Toyota Prius de la época es darse cuenta de que aquello no era periodismo del motor, sino un show de comedia con tintes políticos.

Tocaban el tema de las capacidades del coche y, sinceramente, era una colección de bulos tendenciosos. No sé si estaban financiados por las petroleras en su guerra contra la electrificación o si simplemente necesitaban un saco de boxeo, pero lo que soltaban eran patrañas.

El mito del coche "lento"

Una de las mayores mentiras que soltaban —especialmente el más alto de los tres y el mas tonto, Jeremy Clarkson— era que el Prius tenía una aceleración de tortuga. Llegaron a decir que, si un niño cruzaba la calle a por un balón, le daba tiempo a hacer la comunión antes de que el coche lo alcanzara. Falso.

Si analizamos los datos, el Prius de segunda y tercera generación aceleraba de 0 a 100 km/h en unos 10.5 segundos. Eso lo situaba a la par de cualquier compacto de gasolina o diésel de 1.6L o 1.9L de la época. Al margen de los deportivos purasangre, el Prius se movía con una agilidad más que digna, especialmente en ciudad.

Ignorancia técnica (o ganas de confundir)

Donde realmente demostraron no tener ni idea —o querer engañar al público— fue al explicar cómo funciona el sistema de Toyota. Afirmaban que el motor de gasolina solo servía para alimentar las baterías. Mentira técnica absoluta.

El Prius no es un eléctrico de rango extendido (como lo sería años después un Opel Ampera o un BMW i3 REx). El sistema de Toyota es un híbrido serie-paralelo:

  • Sinergia de motores: El motor eléctrico y el de combustión no trabajan aislados; sus potencias se suman gracias a un engranaje planetario.

  • Demanda de potencia: Cuando pisas el acelerador a fondo, ambos motores empujan a la vez las ruedas.

  • Gestión inteligente: El coche decide cuándo usar solo el eléctrico (normalmente por debajo de 50 km/h o en maniobras) y cuándo encender el motor de explosión para dar apoyo o tracción directa.

Conclusión

Top Gear era un programa entretenido, no lo niego. A veces hasta te reías, porque los ingleses tienen su punto, aunque a menudo sean tan aburridos como comer berzas. Pero como fuente de información técnica, valían poco. Atacaron al Prius por sistema, ignorando que estaban ante el coche que cambió las reglas del juego mientras ellos seguían anclados en el humo y el ruido.

miércoles, 6 de mayo de 2026

155 - Quiero ir a gimnasio para tatuarme los gemelos




No soy hombre de gimnasio. Dios no me dotó de paciencia, ni de constancia, ni mucho menos de la genética necesaria para lucir unos gemelos dignos de ese nombre. Me otorgó los músculos justos para mantenerme de pie y desplazarme con cierta dignidad, nada más.

Sin embargo, a veces me asalta el deseo de ir al gym. No por salud, sino por estética identitaria: quiero tatuarme algo en los gemelos que me identifique como un hombre de nuestro tiempo. Pero claro, la anatomía manda: o tienes los gemelos duros, o lo único que puedes tatuarte es un espárrago de Tudela con denominación de origen.

Barajo varias opciones para el diseño: una tela de araña, una garra, la bandera imperial japonesa, un código de barras o incluso mi número de DNI por si me pierdo. Pero entonces aparece el gran dilema: ¿Realmente merece la pena basar mi dieta en pechuga de pollo, arroz blanco y cagar duro solo por un dibujo? Es renunciar a demasiado. No sé si estoy dispuesto a sacrificar mi tránsito intestinal solo por lucir unos gemelos como alcachofas.