El otro día he de confesaros que tuve mi día de furia por un cúmulo de circunstancias ajenas a mi personilla. Estoy en una época de mi vida que empiezo a ser asocial, no quiero relacionarme con mis semejantes, bueno con los muy allegados sí, pero con el resto de la humanidad no. En el mundo del trabajo cada vez entiendo menos a la clase trabajadora . Van a lo suyo, y eso que estoy metido en el mundo sindical. Solo me mantiene en pie, por no decirles a todos: que os den por el orto, San Marx, San Lenin y que mi cabeza haya sido capaz de construir una figura de carácter militar que yo llamo: El obrero desconocido, el cual idealizo creyéndome que es un obrero estajanovista, disciplinado en los principios básicos del marxismo , defensor de lo colectivo por encima de lo individual y por supuesto solidario. Si no se me saldrían los hombros de su sitio de los cortes de manga que les iba a dar a estos becerros. Los pensamientos destructivos de la sociedad que tengo me hacen pensa...
Palabras, solo palabras.