lunes, 26 de enero de 2026

134 - La Constitución del 78 y las Leyes Fundamentales de Reino, una de las mayores estafas en la historia de este país.



Estoy harto de los discursos vacíos sobre la "maldita" Constitución del 78. Nos han vendido hasta el cansancio lo buena y avanzada que es, metiéndonos en la cabeza un relato que huele a cerrado. La realidad es mucho más cruda: la Constitución actual es una de las mayores estafas sociales y políticas de nuestra historia. Un pacto diseñado por los supuestos "demócratas" del régimen junto al PSOE y el PCE, bajo la mirada cómplice de unos poderes económicos que, no lo olvidemos, amasaron fortunas utilizando esclavos republicanos para sus obras públicas.

No nos engañemos: la Carta Magna del 78 no nace de la libertad, sino de la octava Ley Fundamental (Ley para la reforma política) perteneciente a las Leyes Fundamentales de Reino (Constitución Franquista) . Es decir, es una criatura del franquismo. Procede de aquellos que ganaron la guerra a base de sangre y represión. Pero lo más doloroso no es solo su origen. Lo peor es cómo los franquistas reconvertidos, aliados con la oposición de entonces y sus eslóganes de libertad, convencieron al pueblo español. Ese pueblo que José Antonio calificaba como "tan rico en buenas cualidades" que acabó refrendando su propia trampa. Y por eso, de aquellos polvos vienen estos lodos: hoy somos, en parte, cómplices de esta situación por haber aceptado el chantaje.

Que no me vengan con que "era lo único que se podía hacer". La Constitución se permitió porque el sector financiero dio su visto bueno bajo una condición innegociable: "Haced vuestra política, pero no toquéis la economía ni las empresas". El bienestar del pueblo nunca fue la prioridad; la prioridad era salvar los muebles del capital. Mientras tanto, pasamos página demasiado rápido. En el camino se quedaron sin juzgar los torturadores, los jueces fascistas y los cuerpos represivos, dejando intacto un entramado institucional que sigue arrastrando esa podredumbre.

A la muerte del dictador, la salida natural y democrática debería haber sido el retorno de la Constitución de la II República Española. Si necesitaba actualizarse, el propio texto legal ofrecía los mecanismos en su artículo 125 para ser reformada. Pero esa opción no interesaba a quienes querían una transición "atada y bien atada". Hoy, el resultado es el que vemos: las cunetas siguen llenas de muertos y nos queda una actualidad pestilente que asfixia cualquier intento de regeneración real.


 

miércoles, 21 de enero de 2026

133 - No creo en los impuestos (en un estado socialista)


 

No creo en los impuestos dentro de un Estado socialista auténtico. En ese modelo, el bienestar social no debería depender de tributos, sino de los beneficios generados por las empresas estatales; es decir, de la plusvalía de los trabajadores reinvertida en el colectivo. Sé que para esta 'neoizquierda' de pacotilla mi planteamiento resultará escandaloso, pero es la lógica pura del sistema.

Sin embargo, amigos míos, la realidad es que vivimos en una democracia liberal. Este modelo requiere, por definición, de los impuestos para sostenerse. Por eso, dentro de este sistema que considero putrefacto, defiendo la carga impositiva: es el único salvavidas que queda. Todo tiene su lógica, ¿no?

lunes, 19 de enero de 2026

132 - IL FOLLATORE JULIO IGLESIAS


 



Que Julio Iglesias para mí  se haya  ganado a pulso el apodo de «Il Follatore» no es ninguna noticia. Que es un hombre rico, tampoco. Al combinar ambos factores, es fácil caer en la tentación de dar por hecho que estamos ante un depredador sexual; al fin y al cabo, parece que solo hay que sumar dos más dos.

Sin embargo, y no precisamente por defenderlo a él, creo que es necesario reivindicar la presunción de inocencia. Es algo que vengo reflexionando desde hace tiempo: nos hemos acostumbrado peligrosamente a dictar sentencia en el tribunal de la opinión pública antes de que lo haga un juez, dejándonos llevar a menudo por si el acusado es o no de nuestro «palo» político. Y lo digo empezando por mí mismo.

Este linchamiento mediático me recuerda inevitablemente al caso de Demetrio Madrid (PSOE). El que fuera primer presidente de la Junta de Castilla y León fue imputado por la venta de una empresa textil y, en un ejercicio de decencia poco común en política, dimitió de todos sus cargos. No solo lo hizo por la gravedad de la acusación, sino por el acoso implacable de los «dóberman» del PP —los reyes de la decencia no me jodas— que no le dieron tregua.

Años después, la justicia lo absolvió. Pero, para entonces, el daño ya era irreversible: nadie le devolvió su acta, ni la presidencia, ni mucho menos recibió una disculpa por parte del partido más salpicado por la corrupción en la historia de España.

Es muy probable que Julio Iglesias acabe condenado; todo indica que su comportamiento es, cuanto menos, abyecto, y personalmente no dudo de la veracidad de los testimonios de las víctimas. Pero, aun así, debemos ser prudentes. Por mucho que el personaje nos repugne, tenemos que   respetar que cualquier persona es inocente mientras no se demuestre lo contrario. 

sábado, 17 de enero de 2026

131 - Portada del plano de la ciudad de Berlín Este, y de esto he pasado a la nostalgia más absoluta


 



Me tienen saturado de tanta OTAN, de tanto imperialismo y de tanta porquería que hay en el mundo. Como mi reino ya no es de este mundo, quiero —sin olvidarme de la actualidad— centrarme en ese mundo que añoro y que deseo, y que no es otro que el Bloque Socialista.

Y en ese mundo idílico, a pesar de sus defectos, pero un mundo justo, vuelvo a mi querido Berlín Este: el Berlín comunista que no conocí, pero que late en mi corazón. Hoy os traigo este cartel/portada de mapa de la ciudad por su diseño de líneas y ángulos rectos; es decir, el orden y la limpieza. Con ello no quiero decir que el arco o la bóveda estén mal, que no, pero me gusta más la armonía monocorde.

Después de la fagocitación capitalista de la parte socialista de Alemania, Berlín ya ha perdido su energía y su gracia. Ahora es un gran centro comercial, un escaparate para el resto del mundo, pero no para sus ciudadanos. Nos arrancaron el corazón, nos robaron el alma socialista para llenarlo todo de falsos jardines coloridos y hermosos. ¡Vete a la mierda, Helmut Kohl! Todo para saquear la propiedad industrial del pueblo, de la mano de los jefazos  nazis de la República Federal.

A mí me han robado el poder pasearme de la mano con mi chica, María Zajárova, en un enero frío, ella con un gorro de piel soviético, al igual que cualquier miembro del 5.º Directorio del KGB y participando los dos en actos del partido; actos que, para qué os voy a engañar, los hubiéramos  vivido con fervor revolucionario ¡viva Lenin! ¡viva Stalin! hubiéramos  gritado con nuestras gargantas marxistas-leninistas.

¡No te lo perdonaré jamás, Kohl! (parafraseando a la reaccionaria Cayetana Álvarez de Toledo).

jueves, 15 de enero de 2026

130 - ¿El fin de la OTAN? La paradoja de Groenlandia y el enemigo en casa


 


La OTAN se asoma al abismo. No hablamos de una crisis pasajera, sino de lo que podría ser su "presunta destrucción": una encrucijada geopolítica de consecuencias incalculables.

Groenlandia: El nuevo tablero de ajedrez

Si a Estados Unidos se le ocurre la audacia de invadir Groenlandia, nos enfrentaremos a una incertidumbre bélica sin precedentes. Mientras escribo estas líneas (hoy, 15 de enero de 2026), varios países de la Alianza ya se preparan para desplegar tropas sobre el terreno helado de la gran isla.

En España, el Gobierno aún titubea, pero no cabe duda: terminaremos enviando a nuestros mayores expertos en condiciones extremas: los Cazadores de Montaña de Jaca.

La paradoja de la "organización criminal"

Aquí es donde surge la gran contradicción. Si Washington decide tomar la isla por la fuerza, entraremos en guerra con el mismo aliado que tiene bases militares en cada uno de los países que pretenden intervenir.

Es una situación kafkiana: podríamos ser atacados desde nuestro propio territorio. Con miles de soldados estadounidenses desplegados por toda Europa, el enemigo no tendría ni que cruzar la frontera; ya está dentro.

Un laberinto sin salida

¿Cuál sería el siguiente paso? ¿Expulsarlos de nuestro suelo mediante acciones militares? El escenario es de una complejidad aterradora. Ya lo advirtió con claridad la líder italiana Giorgia Meloni hace apenas unos días: estamos ante un nudo gordiano que amenaza con dinamitar el orden establecido.

Solo nos queda una pregunta: ¿Estamos preparados para las consecuencias de esta fractura?

Veremos.


miércoles, 14 de enero de 2026

129 - La gran paradoja americana: Socialismo para la guerra, capitalismo para el resto


 

"Me uní al ejército de EEUU por pobreza, lo que hacen para reclutar es ir a zonas pobres y ofrecer lo que el estado no da, nos ofrecen atención médica, vivienda, estabilidad... ofrecen a los soldados socialismo para ir al extranjero a defender el capitalismo".

Un ex-soldado de EEUU, retrata como el imperialismo usa medidas socialistas para reclutar pobres y enviarlos a defender el capitalismo.


El otro día, navegando  por la red social X (la antigua Twitter), me topé con una de esas reflexiones que te obligan a detenerte. Independientemente de si compartes cada palabra, la lógica que plantea es tan cruda como real.

A menudo se define a los Estados Unidos —el estandarte del capitalismo global— no como una nación, sino como una "empresa petrolífera con ejército". Es una maquinaria capaz de sostener la fuerza militar más poderosa del planeta para defender un sistema que, en última instancia, prioriza los intereses del gran capital sobre la vida humana.

Pero aquí reside la verdadera joya del análisis: para convencer a esos jóvenes de ir a morir por el sistema, el Estado les ofrece precisamente lo que les niega al resto de la sociedad: socialismo. Sanidad, educación y vivienda garantizada por el Estado, pero solo a cambio de vestir el uniforme y  morir por algo que el estado no garantiza.

Si esto no es un síntoma de un sistema de locos, que alguien me explique qué es. Al final del día, la mayor paradoja es que el país que más teme al socialismo es el mismo que lo usa como carnaza para sus soldados.

lunes, 12 de enero de 2026

128 - Como llegó la "libertad" a la opresiva Yugoslavia


 


La historia norteamericana suele venderse como un relato de éxito, una narrativa sobre cómo exportar libertad y democracia al resto del globo. Sin embargo, no hay que olvidar que esa expansión ha ido siempre escoltada por sus portaaviones y sus criminales servicios de inteligencia. Es una trayectoria que comenzó con los parias y criminales que Europa "exportó" a ese territorio como condena y que continuó con el exterminio de los nativos americanos cuando alcanzaron su independencia, la expulsión de España de Cuba mediante engaños y las oscuras intervenciones en Oriente Próximo.

El desmembramiento de Yugoslavia es otro hito clave en esta cronología. Por eso, comparto con vosotros este revelador texto     que  mi camarada ha publicado en su cuenta de X, Berlín Confidencial (@outsidersesp). Es un análisis que disecciona el asunto con una lucidez que, sinceramente, nada me pilla por sorpresa.

Aquí lo tenéis:


El plan secreto de la CIA para desmembrar Yugoslavia.

Yugoslavia  pasó de ser una próspera unión multiétnica y multiconfesional de  eslavos del sur a una guerra, división y caos lleno de odio en un lapso  de tiempo sorprendentemente corto. La CIA desempeñó un papel  fundamental, reveló el ex agente convertido en denunciante Robert Baer  en una entrevista reveladora de 2012 con Greanville Post.

“Llegué  en helicóptero con tres agentes. Aterrizamos el 12 de enero de 1991 en  Sarajevo… Nos dieron archivos sobre un grupo llamado ‘Serbia Suprema’  que detallaban planes para llevar a cabo una serie de ataques con bomba  contra edificios clave en Sarajevo en oposición a la ambición de Bosnia  de abandonar la ex Yugoslavia. ¡Nunca existió tal grupo!” dijo Baer.

La  misión real “era alarmar y propagar el pánico entre los políticos de  Bosnia, simplemente para llenar sus cabezas con la idea de que los  serbios atacarían”.

Baer  luego fue reasignado a Eslovenia mientras los políticos se preparaban  para declarar la independencia. “Nos dieron dinero, unos pocos millones  de dólares, para financiar varias ONG, partidos de oposición y varios  políticos que avivaron el odio”, recordó.

Las  operaciones estaban altamente compartimentadas, dijo Baer. “Todos  sabían solo una parte de la historia y solo el que creó toda la historia  conocía el trasfondo – son [los] políticos”.

“El  objetivo de la propaganda era dividir las repúblicas para que se  separaran de la madre patria Yugoslavia. Tuvimos que elegir un chivo  expiatorio al que se culparía de todo. Alguien que sería responsable de  la guerra y la violencia. Se eligió a Serbia porque de alguna manera es  sucesora de Yugoslavia.”

La  CIA financió a todas las partes, desde políticos croatas como Stjepan  Mesic y Franjo Tudman hasta el líder bosnio Alija Izetbegovic, Radovan  Karadzic de la República Srpska (que más tarde dejó de cooperar) y  varios generales y periodistas serbios.

La  agencia incluso escribió declaraciones leídas por locutores de  noticias. “Los presentadores de noticias no tenían idea de ello,  obtenían las noticias de su jefe y él las obtenía de nuestro hombre.  Todos tenían la misma misión: difundir el odio, el nacionalismo y las  diferencias entre las personas a través de la televisión.”

¿Quién se beneficia?

“Las  personas que incitaron la guerra y dictaron los términos de la paz  ahora son dueños de las empresas que explotan varios recursos minerales y  similares. Simplemente hicieron esclavos de ustedes, su gente trabaja  por nada y ese producto va a Alemania y América… Son los ganadores!”  confesó Baer.

(Publicado originalmente por Rognews Geopolítica.)

sábado, 10 de enero de 2026

127 - A Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del Cesar




 


En España, la religión se ha transformado en un simple posicionamiento político. Por un lado, la izquierda reacciona con indignación; por otro, la derecha utiliza la fe como un proyectil contra los "rojos" o "zurdos" —este término que tanto gusta a los mamarrachos del siglo XXI—. Lanzan la religión para sacarnos de nuestras casillas, para herir, olvidando que dentro de la propia izquierda hay muchas personas católicas que se sienten profundamente dolidas por este uso partidista de sus creencias.

El silencio cómplice de la jerarquía

Sin embargo, el verdadero problema no es solo el uso que hace la política de la fe, sino la pasividad de la propia Iglesia. En lugar de prohibir o protestar enérgicamente contra esta manipulación malintencionada, la jerarquía calla. Permiten que lo sagrado se utilice para dividir, cuando el mensaje original del cristianismo es precisamente el contrario.

Cuando veo a un grupo de energúmenos rezando el rosario frente a la sede del PSOE en la calle Ferraz, protestando contra la políticas de gobierno, pienso que el párroco de esa  iglesia debería de ser el primero en salir y pedirles que dejen de profanar el rito, ¡debería echar a los nuevo mercaderes del templo de Dios!. La Iglesia no nació para alimentar el enfrentamiento, sino para buscar la unidad y la armonía entre los seres humanos.

Ni banderas, ni fronteras

Hay algo que parece que muchos han olvidado: Dios, Jesús y la Virgen no son españoles, ni la Santísima Trinidad. Lo sagrado no pertenece a ninguna nación, no protege un "terruño" específico ni se envuelve en la bandera de ningún país, tampoco, y se que esto jode al mundo facha, a la bandera de España. Si algo protege Dios (para quien crea en Él, por supuesto) es a su creación universal: el ser humano. Sin distinciones.

Es lamentable que los "jefazos" de la Iglesia católica parezcan haber olvidado la lección más básica de Jesucristo. Él dejó negro sobre blanco cómo debe ser la relación con el poder terrenal:

«Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

Mientras no entiendan que la fe no puede ser un mitin político, seguirán alejándose de su verdadera misión y seguirán apartando a otros seres humano de la Iglesia.

jueves, 8 de enero de 2026

126 - Ceuta, Melilla y Canarias, lo tenéis jodido


 


El tablero de Groenlandia: ¿Por qué España tiene todas las de perder?

El mundo se asoma a un nuevo lío monumental de la mano de Trump y sus ambiciones geopolíticas. Pero, más allá de la extravagancia, lo que resulta verdaderamente peliagudo para España es la posición que nuestro Gobierno deberá adoptar ante el intento de compra, invasión o "negociación" de Groenlandia.

Ya lo adelanté en otros posts, pero hoy quiero entrar en detalles: tome la postura que tome, España está en una situación crítica. El futuro de Ceuta, Melilla y Canarias pende de un hilo, y parece que su entrega a Marruecos es solo cuestión de tiempo.

Aquí os presento los dos escenarios posibles:

Hipótesis 1: El alineamiento con Europa (España "se pone flamenca")

Imaginemos que España decide ejercer de aliado ejemplar de Dinamarca. Si EE. UU. presiona sobre Groenlandia, nuestro país se posiciona enviando información de inteligencia, material e incluso tropas a esa isla helada.

¿La consecuencia? Al "hombre naranja" no le temblará el pulso. Tardará segundos en reconocer la soberanía marroquí sobre nuestras plazas africanas, tal como ya hizo con el Sáhara. Y el golpe definitivo sería el reconocimiento de Cataluña como nación. No hay mejor forma de desmontar un país que jugar con sus fronteras como si fueran piezas de Lego; ya vimos cómo funcionó esa estrategia en Yugoslavia con el beneplácito alemán.

Hipótesis 2: La sumisión diplomática (El miedo al "papá americano")

La otra opción es que al Gobierno le entre la "cagalera" y opte por una condena suave para no molestar a Washington. En este caso, solo estaríamos retrasando lo inevitable. El destino de nuestras ciudades en África parece decidido de antemano.

No hay que olvidar el papel de la organización criminal de  la OTAN:

  • En el tratado original que España firmó con esta organización, Ceuta y Melilla quedaron fuera de la protección automática.

  • Aunque hoy existan interpretaciones rebuscadas, la realidad es que, si esos territorios son atacados, la OTAN no lo considerará una agresión al territorio común.

  • Resultado: No vendrán a defendernos. (Gracias, señor "X" González).


Conclusión: Rusia, la pieza que falta

Estamos en un callejón sin salida. Ya hemos visto la "eficacia" de nuestra diplomacia con la entrega del Sáhara a Marruecos. Por eso, vuelvo a insistir: para defender a Europa de la amenaza e inestabilidad norteamericana, solo nos queda Rusia.

No le deis más vueltas: en este tablero de ajedrez donde nos quieren sacrificar, Rusia no es el problema. Rusia es la solución.

lunes, 5 de enero de 2026

125 - ¿Alguien sabe donde esta VOX?

 



Lo de Venezuela ha terminado por descolocar a Vox, ese partido que compite directamente con el PP en el podio de la corrupción política en España. Resulta cómico, si no fuera por la gravedad del asunto, ver cómo su líder ha pasado de la euforia intervencionista al más absoluto mutismo.

Tras jalear una invasión militar en el país caribeño y proponer como salvadores a Edmundo González —el llamado «matacuras», vinculado supuestamente a los escuadrones que asesinaron al hoy santo Óscar Arnulfo Romero y a nueve religiosos en El Salvador— y a María Corina Machado (otra pájara), el partido ultra se ha quedado fuera de juego.

Primero, su "guía espiritual" Trump, gran timonel ultraliberal les ha enmendado la plana: resulta que estos candidatos no sirven y el pueblo no los quiere. Para rematar el cuadro, su aliada europea Marine Le Pen se ha posicionado frontalmente en contra de cualquier bota "yanki" pisando suelo venezolano.

¿Y qué hace Vox ante este naufragio posicional? Lo que mejor se le da: desaparecer del foco mediático. Estos "patriotas" de pacotilla demuestran una vez más que su firmeza dura lo que tarda en cambiar el viento. No tienen columna vertebral política. Ya lo vimos con el esperpento de las balizas V16: pasaron de defenderlas a muerte a sumarse al berrido de cuatro descerebrados en redes sociales en cuanto el tema se puso feo. Cambian de chaqueta con una facilidad pasmosa; ¡como para fiarles la defensa de España!

Ahora la pregunta es quién será el "sacrificado" que salga a defender este nuevo volantazo. Todas las apuestas apuntan a Jorge Buxadé. Al fin y al cabo, parece que el eurodiputado trae de serie esa resiliencia de quien ya estaba acostumbrado a recibir collejas desde el instituto. Veremos cómo intenta vender este nuevo guion sin que se le salte la risa (o la vergüenza).

124 - Próxima estación, Groenlandia


 

 

Ya es oficial: el radar de los norteamericanos apunta a Groenlandia. Y no es para menos, porque la isla es una auténtica "perita en dulce". No solo funciona como un portaaviones natural e inamovible desde el que vigilar a Europa, Rusia y China, sino que es el balcón perfecto para controlar los submarinos rusos en labores estratégicas de inteligencia que merodean las costas del "imperio del mal".

El botín: Recursos y soberanía Pero el verdadero pastel no es solo militar; es mineral. Groenlandia es un tesoro de tierras raras, petróleo y gas. ¿El problema? Que ahora mismo es China quien tiene la sartén por el mango en el control de esos recursos. Así que, preparen las palomitas: en este tablero de ajedrez, la "liberación" de la isla frente a la "opresión" danesa está a la vuelta de la esquina.

Y es aquí es donde la situación se pone interesante (o catastrófica). Una intervención estadounidense dejaría a la OTAN y a la Unión Europea en un "marrón" histórico: están obligados por tratado a defender la integridad territorial de Dinamarca... incluso contra los propios Estados Unidos. Ver las piruetas dialécticas de Bruselas y los países miembros de la Unión, para justificar el abandono de un socio europeo será digno de estudio. Si esto sucede será en principio del fin de la Europa de los mercaderes. 

En resumen: estamos en una Guerra Fría 2.0. No hay misiles directos, pero sí una guerra económica total contra China. Y en ese "quilombo", Groenlandia es la pieza que lo decide casi todo.

sábado, 3 de enero de 2026

123 - Carrero Blanco llevaba razón (muy a pesar mío)


 

 


Lo sé. Por decir lo que voy a decir, voy a arder en los infiernos de la revolución bolchevique rodeado de olor a azufre. Pero aquí va: Carrero Blanco —más franquista que Franco— llevaba razón.

Carrero tenía una obsesión clara: el arma atómica. No era un capricho bélico, sino la única vía para garantizar que España fuera realmente independiente. Para quienes se han educado bajo el bilingüismo de la concertada madrileña y quizá se saltaron esta página, se lo resumo: a Carrero no le dieron la oportunidad de ser "extraído" y tener un juicio "justo", como dicen eufemísticamente de Maduro. A él lo eliminaron directamente.

En aquel magnicidio colaboraron dos organizaciones que, a efectos prácticos, actuaron como bandas criminales coordinadas:  CIA y ETA. Cada uno tenía sus motivos. Unos querían eliminar a un preboste del régimen como trofeo; los otros, pilotar la Transición española a imagen y semejanza del Imperio, asegurándose de paso que este país jamás tuviera la bomba atómica, como así ha sido. 

Esta reflexión no es gratuita. Hoy vemos cómo Trump interviene en Venezuela y amenaza a medio continente —Cuba, Panamá, Colombia, México— e incluso lanza dardos a la Unión Europea. ¿Qué tienen en común estas naciones? Ninguna tiene capacidad nuclear.

Y esto me lleva a una conclusión incómoda. A pesar de que estoy radicalmente en contra de la energía nuclear, la geopolítica es pragmática: lo único que garantiza protección frente al acoso norteamericano es la disuasión nuclear. Sin ella, solo eres un tablero de juegos para Washington.

Si nos ponemos bravos —con "más cojones que el caballo de Espartero"—, habría que plantearse buscar un acuerdo como no, bajo el paraguas militar de Rusia. Eso sí, mandando antes a hacer gárgaras a las bases yanquis que ocupan nuestro suelo, y especialmente ahora, momento muy delicado,  cuando nuestro "aliado" construye superbases en Marruecos, un vecino que —bajo el ala de Estados Unidos— no tardará en reclamar otra vez la anexión de Ceuta, Melilla y las Canarias, y ahora con esta protección si van en serio. 

 

122 - USA arrasa Venezuela


 



Lo que inicialmente percibimos como el horror en Gaza —un genocidio incuestionable— ha resultado ser el campo de pruebas para un protocolo de intervención diseñado para ejecutarse ahora en Venezuela. El guion se repite. Estados Unidos, principal motor del mercado global del narcotráfico, agrede de nuevo a una nación soberana bajo el manido pretexto del "narcoestado", emulando la estrategia utilizada contra la Panamá de Noriega. Esta narrativa es el comodín perfecto para intervenir en cualquier territorio cuyas riquezas naturales resulten ambicionables.

Ante la inevitable comparación con la invasión de Ucrania, la distinción es fundamental: mientras que el conflicto ucraniano responde a un complejo desafío estratégico y fronterizo a Rusia, Venezuela no representaba amenaza alguna para la seguridad nacional de EE. UU. El móvil es, inequívocamente, el petróleo. Esa es la razón por la cual Cuba, pese a su histórico espíritu combativo, no ha sufrido una invasión similar: carece de los recursos que despiertan la codicia extractivista del imperio.

Ahora la ofensiva se desplaza al terreno de la batalla cultural y lingüística. Ya escuchamos en altavoces mediáticos como la COPE a figuras como al  memo de Carlos Herrera intentar camuflar una operación bélica bajo el eufemismo de "intervención policial", calificando de "detención" lo que, en términos de derecho internacional, constituye un secuestro. Debemos permanecer alerta frente a los relatos manufacturados por think tanks como el Real Instituto Elcano; laboratorios de pensamiento que diseñan la posverdad a la par que se ejecutan los despliegues militares. Si permitimos que se apropien del relato, habremos perdido la batalla decisiva.

jueves, 1 de enero de 2026

121 - Otra de perros




No sé qué imán llevo instalado últimamente, pero parece que atraigo a todos los perros del barrio y, lo que es peor, a sus dueños. El guion siempre es el mismo: el perro viene hacia mí, yo le pido amablemente al dueño que mantenga las distancias, y de repente el ambiente se pone más tenso que en un duelo de western.

Me pasó hace unos días. Iba yo tan tranquilo, con el cuerpo todavía vibrando tras mi sesión de ejercicio, cuando dos perros con cara de no haber roto un plato en su vida decidieron que yo era su nuevo mejor amigo. Con toda la educación del mundo, le dije al dueño —que venía con su pareja y un tercer perro debidamente agarrado— que, por favor, no se acercaran. El hombre llamó a sus fieras y me soltó un "buenas tardes" de compromiso. Pero yo, fiel a mis principios y por mis santos cojones, decidí que no me apetecía devolverle el saludo. Porque sí, porque soy libre de no ser simpático, y más en la Comunidad de Madrid donde la libertad mana por las juntas de los ladrillos de los edificios.

Aquello fue como echar gasolina a una barbacoa. El hombre pasó de "vecino de algún bloque de por ahí ejemplar" a "gladiador de barrio" en cero coma. Empezó el recital: que si era un maleducado, yo le dije que  él lo era más... hasta que llegamos al clímax poético del "hijo de puta, que te parto la cara". Yo, que no me quedo atrás en el arte del debate intelectual, le llamé "payaso" y marcamos el inicio del baile: él vino a por mí, yo fui a por él, pero nos quedamos a medio camino, como en un amago de pelea de instituto.

La descripción  del personaje no tiene desperdicio (en cuanto lo vi, supe que el drama estaba servido).Era el típico ejemplar de "Bajito Acomplejado": bajito de estatura pero ancho de gimnasio, porque hay una ley física no escrita que obliga a los bajitos acomplejados a mazarse hasta que no pueden bajar los brazos. Remataba el outfit con una cazadora bomber y, ¡cómo no!, la bandera de España en el brazo. Ya sabes, de esos que llevan banderas que sugieren que no solo levantan el brazo para pedir un taxi un sábado noche.

Con ese perfil, el "show" venía incluido en el precio. Lo más curioso es que su pareja no abrió la boca. Supongo que la pobre sabe que, si le lleva la contraria, el "patriota" le monta el desfile militar en casa, porque esta gente es así de previsible.

Como reflexión final: estaban mucho más civilizados los perros que el dueño. Quizás la normativa de bienestar animal debería empezar a considerar el bozal obligatorio... pero para ciertos ejemplares de dos patas.

lunes, 29 de diciembre de 2025

120 - El interrogatorio insufrible al que me somete Burger King cada vez que voy a por la cena




 El otro día os confesaba que para el fútbol soy un cero a la izquierda, pero para el espionaje soy directamente un peligro público. Si el destino me hubiera dado a elegir, me habría encantado ser un agente del glorioso KGB, formando parte de alguno de  sus directorios más oscuros; o mejor aún, formar parte de la Stasi, el servicio secreto de la RDA más eficiente de la historia. Pero seamos realistas: mi utilidad operativa es negativa. Si me hubieran mandado  a Berlín Occidental a pasar un microfilm, acabo confesando hasta el nombre de mi primera mascota antes de cruzar el primer semáforo.

Y de esta cruda realidad me doy cuenta cada vez que cometo el error de ir al AutoKin a por la cena.

Todo empieza con una voz enlatada que me asalta desde el poste de comunicación para hacer los pedidos: «¿Es usted miembro de My Burger King?». Yo mantengo un silencio sepulcral, primero porque no tengo ni pajolera idea de qué me está hablando, y segundo porque el nivel de tensión en el coche ya es digno de un interrogatorio en Langley (salchichería de la CIA, es decir, donde pican carne enemiga, en Virginia, EEUU).

Entonces llega el momento de la verdad: —¿Cuál es su pedido?

Ahí arranca mi «gota fría» particular. Y no hablo de la meteorológica del Levante, sino de los chorretones de sudor que me bajan por la frente. Tengo que pronunciar nombres en inglés, un idioma que parece diseñado por el mismísimo Lucifer para humillarme. Mi dominio del anglosajón es tan nefasto,  hablo de becerro-españolo de milagro, pero saco fuerzas de flaqueza y balbuceo: —Pues... un menú Woper.

—¿Con qué bebida? —me espeta ella con una voz de Mata Hari, de esas que lo mismo te acunan a un bebé que te clavan un puñal en los riñones. —Agua —suelto yo, cortante, intentando camuflar mi timidez tras un halo de misterio que no se cree nadie. —¿Patatas Supreme o normales? ¡Joder, qué estrés me está metiendo la moza! —Supreme. —¿Algo más? —Sí, dos de chilichis. —¿De 6, de 8 o de 12 unidades?

«Joooder», pienso yo, «¿esto es una cena o un examen de cálculo de estructuras?». —De 8 —respondo al azar, sintiendo cómo la presión arterial me nubla la vista. —¿Algo más? «¡Sí, sí y mil veces sí! ¡Coño! Espérate un segundo, que no me llega el oxígeno al cerebro con este interrogatorio de tercer grado». —Dos de aros de cebolla. —¿De 6, de 8 o de 12?

Esto es un agujero negro. Un bucle infinito. Sé que de aquí no salgo vivo. —De 9 —suelto por pura desesperación envuelto en un manojo de nervios que no de espárragos. —De 9 no hay —me suelta la dulce vocecilla, con un tonito que claramente grita: «Pero ¿quién es este infraser y por qué no lo han encerrado ya?». —Pues de 8... —le confirmo, hecho un guiñapo humano y con el pulso a doscientas pulsaciones. —Pase por la segunda ventanilla, por favor —concluye ella, recuperando su gélida voz de GPS.

¡Por fin terminó el calvario! He salido de allí con la sensación de haber aprobado un examen del instituto por los pelos, sollozando de puro agotamiento nervioso ante el acoso de la hamburguesería.

Ahora entenderéis por qué no valgo para espía ni para robar un lápiz de IKEA: se me pone una cara de culpable que se detecta desde un satélite espía a diez kilómetros de distancia. Uno no ha nacido para ser valiente, qué le vamos a hacer.

sábado, 27 de diciembre de 2025

119 - Me hubiera encantado ser tirador de faltas en el fútbol


 



He de reconoceros que siempre fui un auténtico «paquete» jugando al fútbol. Nadie me quería en su equipo; siempre acababa siendo el último en ser elegido para formar parte de alguno de los dos bandos contendientes. Era malo, pero de solemnidad. Cuando ya no quedaba más remedio que seleccionarme —simplemente porque no había nadie más—, me mandaban a la portería, ya que esa era la posición que nadie deseaba. Para más inri, era tan cobarde que, en cuanto me chutaban con fuerza, me apartaba. Tal era mi incompetencia que en los juegos escolares, a los cuales no faltaba ni un solo sábado, mis compañeros preferían jugar con diez antes que incluirme; decían que no servía ni para estorbar.

Y no penséis que por no ser un buen deportista me iba mejor en los estudios. Nada más lejos de la realidad: era un gran zoquete en todas las disciplinas.

Si tuviera que describir mi mocedad, diría que era extremadamente delgado (nada que ver con mi aspecto actual) y que llevaba botas ortopédicas para corregir mis pies planos. Aquel calzado pesaba un kilo por bota, y no exagero. Además, tendía a torcer los pies hacia dentro; es decir, era un pronador de manual. Por si fuera poco, combinaba la miopía con la hipermetropía y portaba con honor mi astigmatismo. En resumen: no veía tres en un burro. Para rematar la faena, tampoco era agraciado. Fui la «desgracia» estética de mi familia, como sucede en tantos otros hogares con alguno de sus miembros.

Sin embargo, a pesar de todo, jamás lograron arrancarme el sentido del humor ni las ganas de superación. Yo estaba convencido de que habría tenido un gran desempeño futbolístico como especialista en tiros libres, con o sin barrera. El problema es que las normas de este noble deporte —a diferencia del baloncesto— no permiten entrar y salir del campo de forma intermitente. Aquello lastró mi carrera infantil, pues solo me habrían necesitado para ejecutar las faltas.

Os preguntaréis: «¿En qué te basas para creer que hubieras sido un gran tirador de golpes francos?».

La respuesta es sencilla: mis pies torcidos y mi mirada perdida. Al no ver nada, el efecto del balón estaba garantizado, ya que siempre golpeaba el cuero de la misma forma impredecible. Con mi limitada visión, no había portero capaz de adivinar la trayectoria de la bola. Si a esto le sumamos mi expresión de «atontado prepúber», con la cara desencajada por el esfuerzo, era imposible que nadie descifrara mis intenciones.

Con todo esto, nunca necesité un psicólogo. El profesional en la materia era mi padre, quien, ante cualquier tontería o gilipollez, me propinaba una buena hostia que me hacía «resetear» el sistema y ver el mundo desde una perspectiva completamente distinta.

En fin, este es solo un pequeño retazo de mi vida; una vida, al fin y al cabo, como la de cualquier otro.

jueves, 25 de diciembre de 2025

118 - Comer y cenar como si fuera a caer mañana una bomba nuclear

 





Soy plenamente consciente del desafío que supone el periodo navideño. Mi propósito inicial es modesto, casi heroico: mantenerme en mi peso actual y no subir ni un solo gramo. Es un reto que acepto con optimismo, convencido de que esta vez mi fuerza de voluntad será inquebrantable.

Sin embargo, mi determinación se desvanece en cuanto empiezo a preparar la cena de Nochebuena. Quizás sea por mi perfeccionismo o por ese empeño en que todo sea de una calidad excelsa, pero acabo catando cada plato una y mil veces para cerciorarme de que roza la perfección. En la primera batalla, rindo mi posición y me entrego sin condiciones al "enemigo" gastronómico como si no hubiera un mañana. Me invade un frenesí apocalíptico, como si Putin fuera a lanzar un misil termonuclear para arrasar este país —si es que no está ya arrasado por esos hombres del Paleolítico que habitan la derecha y la extrema derecha—. Y tengo claro que, si el fin del mundo me pilla, no será con el estómago vacío.

No tengo remedio. Me lo dice con infinita ternura una buena amiga (una santa, diría yo, por aguantar mis charlas insufribles: ¡Santa Virginia, patrona de los pacientes!). Según ella, soy un "gordinflas", pero no por volumen, sino por mi falta de fondo. Soy un sumidero, ¡qué le voy a hacer! Soy incapaz de pronunciar la palabra "no" ante un manjar.

Me apasiona comer hasta el hartazgo; disfruto de los banquetes pantagruélicos y las mesas infinitas. Soy capaz de alternar langostinos con lonchas de lomo ibérico en un solo bocado, mezclando sabores en una suerte de caos delicioso, movido por el pánico instintivo de que el resto de comensales me dejen sin mi ración.

Sé que tengo un problema. Por eso, el seis de enero me lo tomaré en serio. Porque, de seguir así, más que un nutricionista, voy a necesitar que vengan los TEDAX de la Guardia Civil a desactivarme.

viernes, 19 de diciembre de 2025

117 - La desaparición de las ondas medias


 



 Estamos presenciando la desaparición de una tecnología fundamental frente al avance del estándar DAB+, la radio digital. Tras el precedente de la SER, RNE se despedirá a finales de este mes de una tecnología histórica; una decisión que, a mi juicio, constituye un error estratégico.

La emisión digital DAB+ conlleva una dependencia crítica de infraestructuras externas. Si la red colapsara por factores internos o externos, la señal simplemente se interrumpiría. Esto no ocurre con la Onda Media (AM), cuya robustez reside en su simplicidad: la señal viaja directamente desde el centro de producción al repetidor sin intermediarios vulnerables.

Este sistema es un elemento clave para la vertebración del territorio, dado su gran alcance y su capacidad para sortear obstáculos geográficos. Su desaparición perjudicará, sobre todo, a la España rural —donde me incluyo—, la señal de FM es deficiente o inexistente.

Desde una perspectiva institucional, el Gobierno no debería permitir que la radio pública abandone estas emisiones. En cuanto al sector privado, lo lógico sería licitar las frecuencias vacantes; en otros países, estas concesiones no solo sobreviven, sino que lideran índices de audiencia. Resulta paradójico que los concursos públicos prioricen emisoras musicales con menor calidad de sonido con la OM, pero esto ha cambiado gracias al potencial de la tecnología DRM (Digital Radio Mondiale), la evolución digital de la AM por la cual España, lamentablemente, no ha apostado.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

116 - En el timo de la estampita: no veo la diferencia entre una alarma normal y otra antiocupas


 


Como señalo en el título de este post, sigo sin encontrar una diferencia tangible entre una alarma antiocupas y un sistema de seguridad convencional. Me inclino, de hecho, a pensar que la supuesta distinción pertenece más al universo de Mortadelo y Filemón que a la realidad.

Sinceramente, no alcanzo a percibir los matices  entre un allanamiento de morada tradicional y el mismo allanamiento en el contexto de un intento de ocupación. La línea roja que divide ambos escenarios en el mercado de la seguridad debe ser tan imperceptible que no logro visualizarla.

Me resisto a creer que todo esto sea una estrategia para instrumentalizar el miedo difundido por la derecha y la ultraderecha con el fin de inocular el pánico social y engrosar las cuentas de las empresas de seguridad. Estoy convencido de que esta patronal no está financiando campañas electorales, pues creo firmemente en la intachable honradez de todos sus miembros.

domingo, 7 de diciembre de 2025

115 - Por dos cosas me noto yo que me estoy haciendo mayor


 


Que pasen los años es algo bueno, pero también me doy cuenta de que me estoy haciendo mayor, y uno se resiste a ello, excepto para la jubilación (la cual estoy deseando como agua de mayo).

Hay dos marcadores del paso del tiempo, y veo que la música ya no suena igual, y no estoy hablando de las erecciones mañaneras. Uno de ellos es la velocidad a la que uno cruza los pasos de cebra. Antes, con veinte años, uno lo hacía deprisa, aun viniendo un coche, las extremidades me respondían al momento (parecíamos recortadores de esos de la tauromaquia, y es verdad que algún que otro amigo sufrió alguna que otra cornada de algún SEAT 127), pero ahora mi mente me dice que puedo, pero me he dado cuenta de que no, que el tiempo es como más eterno, o para que me entendáis, es como si hicieses cola en el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).

Y otra, y no menos importante, es cuando iba yo a miccionar de joven; tardaba yo cero coma en desembalsar la vejiga en un mínimo tiempo. Tenía la misma facilidad que Harry el Sucio en desenfundar y disparar su pistolón. Pero ahora amigo, me da tiempo a comerme el primer plato de un menú y parte del segundo. Antes me levantaba en plena peli de la UHF (así se llamaba lo que hoy es La 2 de RTVE) a mear y ya estaba sentado en el tresillo sin haberme perdido apenas dos segundos. Es verdad que antes no nos lavábamos las manos después, ya que eso son modernidades snobs que nos han traído del extranjero, ¡nos invaden!.

Observaos y veréis lo curioso que puede llegar a ser la biología.

domingo, 30 de noviembre de 2025

114 - ¡Por fin! gracias al los supermercados DÍA, los obreros hemos conseguido una nueva conquista revolucionaria


 


El otro día, mientras vendía mi fuerza del trabajo, me encontré por la calle este cartel que, gracias a su puesta en escena, me dejó anonadado. Como información os diré que vendo mi fuerza del trabajo en un municipio al norte de Madrid, y si en esta Comunidad los imbéciles por metro cuadrado son muchos, en este municipio son legión. No desvelaré su nombre por no acarrearme problemas, pero algún día no muy lejano lo sacaré a paseo.

A lo que íbamos, caminaba absorto en mis pensamientos revolucionarios cuando de pronto, al ver la imagen que encabeza este post, tuve una revelación: los supermercados DÍA han emancipado a la clase trabajadora.

La puesta en escena es sin duda izquierdosamente impactante: fondo rojo, megáfono en mano de nuestro líder y un mensaje que los obreros llevamos esperando desde que Marx escribió El Capital. Por fin ha llegado la hora, han sonado las trompetas del Jericó marxista: ¡nos han ampliado los horarios del supermercado los sábados, domingos y festivos! Tantos años de lucha, tantos camaradas caídos, tantas noches sin dormir para comprar unas patatas fritas a las 9 de la noche.

Ese día no tuve un sueño, tuve un orgasmo, ya que ahora podré ir a comprar lo que sea a la hora que a mí me dé la gana. Eso es plena libertad. Y a los trabajadores de este establecimiento, que les joderán más la vida con una jornada de mierda, serán los sacrificados por esta gran conquista revolucionaria.

Gracias DÍA

lunes, 17 de noviembre de 2025

113 - ¿Qué le pasaría a la derecha cuando Pedro Sánchez desaparezca?


 

 


La derecha española, con todos sus rostros, dispara a quemarropa contra Pedro Sánchez. Y cuando hablo de la derecha, me refiero no solo a la clase política, sino también a la que ocupa el espacio público y la calle. Se lee de todo: desde peticiones de cárcel o de expulsión del país, hasta amenazas de muerte. Por no hablar de la sarta de insultos que los usuarios de X le dedican a diario.

Pero, ¿os habéis detenido a pensar qué ocurrirá el día que Pedro Sánchez desaparezca? ¿Qué será de esta maraña de energúmenos hiperventilados con el presidente? Ya no habrá enemigo común, ni nadie a quien vapulear día tras día. Dejarán de tener excusas y se verán obligados a facilitar la vida de los españoles.

No, no esperéis eso, ¡facilitar la vida a los trabajadores! ¿estoy tonto?. Solo presenciaremos feroces dentelladas entre ellos por un trozo de carne podrida, una lucha por ver quién saca más tajada en este cutre país de atontados.

Los grupos de choque de la derecha, de un lado y de otro, se enzarzarán a tortas, salvo que encuentren un nuevo blanco. Un nuevo juego: la "caza del rojo", que bien podría ponerse de moda.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

112 - Como está el mundifacha con el Valle de los Caidos

 




La red social X arde estos días con un torrente de comentarios reaccionarios. Es como presenciar una burda analogía de la Reconquista, donde nosotros, los "rojos", parecemos  los nuevos sarracenos. La plataforma está plagada de becerros y no solo de facinerosos, sino también de numerosas organizaciones cristianas (que, si Cristo levantara la cabeza, los echaría a gorrazos).

Ahora mismo, el runrún mediático gira en torno a una falsa alarma, probablemente inventada por algún necio, sobre el desmantelamiento de La Piedad y los cuatro evangelistas de la base de la cruz. Como era de esperar, la jauría de pastores alemanes no ha dejado de ladrar desde entonces.

Mi postura sobre este monumento es clara: yo mantendría La Piedad, a los evangelistas y la estructura más o menos intacta, pero le revertiría el relato. Se debe dejar constancia  que la Iglesia católica, tanto la de antaño como la actual, ha permitido que  un lugar de culto siguiera existiendo como tal, donde se torturó y se enterró a no cristianos contra su voluntad. Por supuesto, también se debe recalcar que este monumento, erigido para mayor gloria de Franco, se construyó con la sangre, el sudor y las lágrimas de los vencidos en la guerra.

A pesar de mi desconocimiento histórico-artístico, sigo pensando que es una obra de arte impresionante. Ya sé que muchos se escandalizarán por esto, pero a mí, insisto, me deja con la boca abierta.

No quiero terminal sin hablar de los necios que defienden que cualquier intervención sobre el monumento es "reabrir heridas". Es decir, para estos círculos católicos y facinerosos, reabrir heridas es hacer justicia, como sacar a los seres humanos que han estado enterrados junto a su verdugo y bajo una cruz que ni siquiera los representa. Según estas teorías, nacidas de mentes perturbadas, podríamos concluir que, para cerrar heridas con el terrorismo de ETA, habría que enterrar a las víctimas junto a sus asesinos. Una idea tan demencial como profundamente estúpida.

Defendamos el Valle, sí, pero  del fascismo que se aproxima.