martes, 28 de octubre de 2025

109 - Que tendrá el Comunismo del que todo el mundo habla


 



El comunismo ha resurgido con fuerza en la conversación pública de estos tiempos. Absolutamente todo el mundo habla de él, desde los viejos militantes y los nuevos simpatizantes, los comunistas marxistas-leninistas, los maoístas, los trotskistas, ¡sin excepción!

Pero la discusión no se limita a ellos. La derecha, la facción ultraliberal e incluso los libertarios de pacotilla que pululan por el planeta Tierra lo sacan a colación a diario.

Respecto a todos ellos, resulta sorprendente que, después de insistir en que es una ideología fracasada, la sigan atacando con tanta vehemencia. Uno se pregunta si es por el temor a perder sus privilegios o si de verdad lo consideran inservible. Incluso estos nuevos "zombis" de barra de bar se atreven a tildar de comunistas a Pedro Sánchez, a Yolanda Díaz y a tantos otros que simplemente no comulgan con las payasadas de sus "jefes de centuria". Es evidente que no han visto un comunista en su vida, ni saben qué demonios significa el término, pero eso les da completamente igual.

Otros de estos "nuevos fachillas", que algo  han leído el diario deportivo Marca, se atreven a argumentar que China es capitalista cuando se trata de sus impresionantes logros económicos y tecnológicos, pero la catalogan de comunista cuando les conviene lo contrario.

En definitiva, este ganado ideológico se adapta a cualquier dogma según la conveniencia de su cuadra política.

Si el comunismo está realmente muerto y fracasado, dejadnos en paz con nuestros asuntos a quienes sí somos comunistas. No tenéis por qué preocuparos, pues estamos perfectamente entretenidos con lo nuestro. La verdad que os corroe es otra: le tenéis más miedo que vergüenza a la idea de que el comunismo pueda funcionar y, lo que es peor para vosotros, que acabe por gustaros.

¡Mentecatos del mundo!, podéis seguir berreando; nosotros seguimos aquí.

martes, 21 de octubre de 2025

108 - El desastre social de la alta velocidad ferroviaria


 


Somos una economía avanzada, la locomotora de Europa, somos la leche en cuanto a todas estas cosas. ¡Y una mierda!. El mundo y España siguen siendo una castaña pilonga, donde todo es de los ricos y para los ricos.

Y así está la red ferroviaria española, donde se están construyendo trenes de una altísima velocidad para las ciudades, para el cosmopolitismo ramplón que nos hace creer lo que no somos. En Madrid queremos ir a la playa de Valencia en una hora y media. A Barcelona a negociar pingües beneficios. A Sevilla porque es una ciudad hermosa. Y mientras, la sociedad de la velocidad y del consumo es observada por la España rural, donde estos megatrenes pasan sin mirar a nadie, porque en el fondo, al lugareño que araña su terruño le importa a los políticos lo que le importa a las personas que van en ese rápido medio de transporte: nada.

Desmantelamos los trenes regionales, o entre poblaciones que no son capitales, para que el señorito de la ciudad pueda mojarse los pies en la playa de la Malvarrosa en un tiempo récord. Desmantelar estos trenes es una condena a muerte del mundo rural, porque el tren vertebra el territorio y genera riqueza (y comunicación entre seres humanos).

La política está orientada al pijo progre, al facha que aún pide un taxi en el que su conductor quiere que sea  Franco, y al apátrida político al que le da todo lo mismo y es más simple que el mecanismo de un botijo.

Llamarnos tontos del culo es poco.

sábado, 18 de octubre de 2025

107 - ¿Dónde están las tribus urbanas?


 

 


Los cambios sociales se producen tan despacio, por el interés de los de siempre, que no nos damos cuenta de lo que va muriendo por el camino de la involución humana.

¿Alguien se acuerda de las tribus urbanas? Nadie. Han desaparecido delante de nuestras narices sin que nos diéramos cuenta, o las que quedan son más una curiosidad contracultural que otra cosa.

Pero eso no desaparece y nada ocupa su lugar. Comiéndome la cabeza porque vengo a ser una especie de analizador de lo que acontece a bajo costo (low cost), pienso que dichas bandas han desaparecido y el nicho vacío ha sido ocupado por las nuevas tendencias sexuales (tendencias por otra parte que ya existían, lo que pasa es que les han puesto nombre y las han hecho más visibles).

Porque veamos, tenemos, si hablamos de tendencias sexuales rápidamente: heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, pansexualidad, demisexualidad, lithsexualidad, autosexualidad, antrosexualidad, polisexualidad, asexualidad. Y hay más, tantas como uno quiera.

No añoro los viejos tiempos donde proliferaban estas bandas urbanas pintorescas que pululaban por nuestras ciudades, que en realidad eran, cómo decirlo, los trajes regionales del cosmopolitismo, pero tampoco veo actualmente una necesidad de definirme sexualmente con las nuevas "definiciones" de mi impulso sexual.

miércoles, 8 de octubre de 2025

106 - ¿Quién se ha inventado comer las patatas fritas con piel?

 




Ya lo he repetido millones de veces, para que de una vez por todas lo asimiléis: la humanidad camina irremediablemente a su autodestrucción empujada por su estupidez.

Hace mucho tiempo ya que las grandes empresas como McDonald's han decidido en su política de márketin, es decir, de ahorro para ganar más pasta, dejar de pelar las patatas y ofrecérnosla como un suculento manjar. Lo que antes se echaba de comer a los cerdos, que eran las mondas de patatas, ahora nos las dan a nosotros y ya sabéis que las comparaciones son odiosas... en fin. Te las ponen un nombre muy bonito, con queso y beicon   y ¡zas!, te meten el hachazo. 

Esto evidentemente se ha contagiado al mundo de la restauración y prácticamente todos los bares cuando un plato de menú viene acompañado de patatas fritas, estas, como no podría ser de otra manera, vienen sin pelar.

¿Cuántos jóvenes españoles han sido forzados a pelar patatas desde que nos obligaron a servir a la patria en el invento de la mili? ¿Cuántas horas se han tirado estos jóvenes pelando el tubérculo para ofrecérselo a la tropa en el rancho? Una puta vergüenza. Creo que los que se encargaban de las cocinas militares eran tontos perdidos. ¡Mira que no darse cuenta de eso! y eso que parecen listos.

Dentro de poco nos ofrecerán huevos fritos con cáscara y nosotros, que somos la hostia de cosmopolitas y modernos, nos sentiremos orgullosos de pertenecer a esas tribus chic, engrosando la lista de los mamarrachos.